Serie Artículos y Noticias
de Área
--------------------------------------------------------------------------------
Agotamiento del petróleo
y gas natural en Argentina
--------------------------------------------------------------------------------
Autor: Ricardo
Andrés De Dicco.* Fecha:
Agosto de 2004
--------------------------------------------------------------------------------
Las reservas probadas de hidrocarburos
son las que representan cantidades
estimadas de petróleo crudo
(incluyendo condensado, líquidos
de gas) y de gas natural, encontrándose
las mismas en regiones donde las
perforaciones llevadas a cabo
permiten establecer con cierta
exactitud la superficie de la
extensión de las acumulaciones
y sus espesores productivos, para
lo cual la información
geológica y de ingeniería
disponible demuestra si podrán
ser extraídas en el futuro,
o no, de los yacimientos identificados,
con el equipo existente y los
métodos operativos actuales.
Cuando existía Yacimientos
Petrolíferos Fiscales SE,
la extracción de hidrocarburos
de los pozos se realizaba mediante
un uso racional que permitiera
el aprovechamiento casi total
de los pozos. Por su parte, a
las empresas privadas que hace
pocos años se apropiaron
del sector sólo les interesa
extraer, extraer y extraer con
el menor costo posible de inversión
de riesgo, abandonando los pozos
que quedan desechados para toda
la vida cuando el producto emana
en las proporciones que a ellos
les produzca abundante.
Los pronósticos de caídas
de reservas, denostados muchas
veces por profesionales relacionados
con empresas privadas en el país,
son el resultado de serios trabajos
con aplicación a modelos
matemáticos y métodos
geológicos y de ingeniería
que sobre fines de la década
del ’50 elaboró un
geofísico de la Universidad
de Chicago, M. King Hubbert, quien
trabajó en el Laboratorio
de Investigación de la
SHELL Oil en Houston, Texas. En
la actualidad son utilizados por
los planificadores energéticos,
geólogos e ingenieros en
petróleo más importantes
del mundo. Las cifras señaladas
en el Gráfico 1 respecto
al nivel de reservas hidrocarburíferas
de Argentina, son concordantes
con las que British Petroleum
produjera en Nov/2003, o las producidas
por la Organización de
Países Exportadores de
Petróleo en Mar/2003 y
las del Departamento de Recursos
Energéticos de EE.UU. en
Oct/2003.(1)
Dice el Ing. José
Francisco Freda: (2)
“La industria petrolera
siempre esgrimió la teoría
de que nuevos descubrimientos
cubrirían los consumos,
y que esa rueda era asimilable
a un ‘movimiento continuo’
donde nunca dejaría de
faltar petróleo. Hoy la
realidad muestra que las leyes
fisicomatemáticas, asimilables
a las ‘leyes naturales’,
no hacen más que corroborar
el agotamiento de los recursos
naturales no renovables. Esto
parecería ser una redundancia,
pero frente a la prédica
petrolera muchos pseudo analistas
energéticos aceptaron por
años y sin cuestionar la
teoría de la inagotabilidad
del recurso. Lo cierto es que
no se agotará totalmente,
pero se dejará de producir
cuando la energía que debamos
emplear para extraerlo sea mayor
a la que se pueda obtener del
hidrocarburo. La demostración
corrió por cuenta de un
geofísico de la Universidad
de Chicago, que correlacionó
las curvas históricas de
la producción y declinación
de varios campos petroleros de
USA, y su comportamiento ante
la introducción de nuevas
tecnologías. Elaboró,
así, un modelo matemático,
al que se lo denominó con
su nombre: ‘campana de Hubbert’.
Hubbert predijo la declinación
de los yacimientos de USA en la
década del ‘70, y
su modelo es de aplicación
a la totalidad de los yacimientos
del mundo”.(3)
En el Gráfico 1 podemos
observar los resultados del programa
de privatización de YPF:
un significativo incremento en
la extracción de los recursos
hidrocarburíferos petróleo
y gas natural, acompañada
de una drástica disminución
en el nivel de reservas probadas,
del considerable descenso registrado
en el número de pozos exploratorios
en todas las cuencas sedimentarias
del país, consecuencia
de una explotación irracional
de los yacimientos por parte de
los operadores beneficiados con
la enajenación de activos
estratégicos y económicamente
viables de YPF SE al inicio de
las reformas estructurales de
los ’90 y por los actuales
agentes económicos que
lideran el oligopolio petrolero.
Por consiguiente, la ecuación
hidrocarburífera tomó
como característica: (i)
extraer todo lo posible sin considerar
el daño de los pozos y
del medio ambiente e (ii) invertir
lo menos posible en exploración
de nuevos yacimientos y en infraestructura
tecnológica para una explotación
racional de los mismos.
El horizonte de vida de las reservas
probadas de gas natural disminuyó
de 34 años en 1988 a 12
años en 2003, debido a
la curva ascendente trazada por
la producción de este hidrocarburo,
su venteo excesivo y la nula inversión
en exploración (ver Gráfico
1). Respecto a la explotación
de petróleo, se observa
un considerable aumento entre
1988 y 1992, incrementándose
significativamente entre 1993
y 2000, declinando un poco en
2001 y 2002, para aumentar notablemente
en 2003 (ver Gráfico 1).
También se observa que
el horizonte de vida de las reservas
probadas de petróleo ha
disminuido de 14 años en
1988 a 8 años en 1992,
para luego mantener su horizonte
de vida entre 8 y 10 años
en los años subsiguientes.
Cabe destacar la participación
de las exportaciones de petróleo
crudo en el aumento de la producción
de este hidrocarburo registrada
a partir de 1993 en forma significativa,
coincidente con la primera etapa
del programa de privatización
de YPF. Los incrementos registrados
a partir de esa fecha para el
gas natural, son resultado del
ascenso paulatino del consumo
(del mercado interno), en particular
para el abastecimiento de los
generadores de energía
eléctrica y consumo propio
de los productores (requerido
para la explotación hidrocarburífera),
y del venteo de dicho hidrocarburo;
en cuanto a las exportaciones
de este energético, las
primeras comenzaron en 1996 y
fueron incrementándose
hasta la actualidad, aunque no
logran representar un cuarto de
la producción, a diferencia
del petróleo, cuyas exportaciones
representan la mitad de la producción.
Gráfico 1. Evolución
de la relación reservas
producción hidrocarburífera
en Argentina, período 1981-2003

Fuente: elaboración propia
en base a datos consultados en
el Sitio Web de la Secretaría
de Energía de la Nación:
http://energia.mecon.gov.ar.
Según la Secretaría
de Energía de la Nación
(http://energia.mecon.gov.ar),
cuya información la obtiene
de las empresas del sector, la
relación reservas producción
de hidrocarburos puede oscilar
entre 8 y 10 años para
el petróleo y entre 10
y 12 años para el gas natural,
ya que las empresas presentan
disímiles niveles de producción
anual en diferentes departamentos
del mismo organismo gubernamental.
Es probable que el nivel actual
de reservas probadas de hidrocarburos
en Argentina sea considerablemente
menor al denunciado por las empresas
del sector, pues, ni la Secretaría
de Energía, ni los Estados
provinciales controlan y regulan
cuánto y cómo se
extraen estos recursos naturales
no renovables desde la implementación
de las reformas estructurales.
Es responsabilidad de la Administración
Kirchner tomar cartas en el asunto
promoviendo una explotación
racional de los recursos naturales
no renovables.
El agotamiento total de las reservas
probadas de petróleo y
gas natural de Argentina llegará,
al ritmo actual de producción,
en los años 2012 y 2016,
respectivamente (ver Gráfico
1), debido a los relevantes incrementos
en la extracción irracional
de ambos hidrocarburos y a la
escasa inversión de capital
de riesgo (en exploración).
Ello indica que una vez vencidos
los plazos de las concesiones
de explotación (entre los
años 2015 y 2017) el Estado
nacional recuperaría yacimientos
hidrocarburíferos definitivamente
agotados, en particular los petrolíferos;
y este es un gravísimo
problema, si se considera la alta
dependencia de hidrocarburos en
las matrices de consumo energético
por fuentes de energía
primaria (90%), y en particular
el gas natural (y en menor medida
el gas-oil y fuel-oil) para la
generación de electricidad
(centrales termoeléctricas:
60%). Una medida más que
acertada, considerando la información
precedente, sería prohibir
las exportaciones (en el caso
del petróleo, de aplicarse
tal medida, se extendería
el horizonte de vida: 18 años).
En este sentido, no debería
considerarse una planificación
energética que al largo
plazo se base en la importación
total de gas natural proveniente
de Bolivia, ya que a mediados
de la década entrante éste
país contaría con
un horizonte de vida muy despreciable,
ya sea por las exportaciones al
Brasil, demandadas por los más
grandes aglomerados urbanos del
sureste de ese país, como
por las exportaciones que podrían
comenzar a realizarse a EE.UU.
(California) y México antes
de finalizar la década
en curso. De hecho, Bolivia un
poco más de reservas probadas
de este recurso energético
no renovable que Argentina (véase
BP, 2003 e IEA, 2002); no obstante,
que en la actualidad el horizonte
de vida de sus reservas supere
holgadamente el nuestro no significa
que tengan más metros cúbicos
que nosotros, ya que debe considerarse
que más del 90% de los
hogares bolivianos consume gas
licuado de petróleo (GLP)
envasado, quema residuos vegetales
o animales, leña plásticos,
etc.
Habida cuenta de la escasez de
combustibles fósiles, líquidos
y gaseosos que Argentina tendrá
en el futuro próximo, no
sólo significará
una verdadera crisis estructural,
sino que además debe señalarse
su peligrosidad también
en el sentido de que el país
se quedará indefectiblemente
sin estos recursos naturales no
renovables antes que los países
industrializados, cuyas estrategias
abarcan todos los métodos
de apropiación a efectos
de que no colapsen sus economías.
En este sentido, el Estado nacional
no debe ni puede seguir delegando
sus funciones básicas de
control y regulación en
las “fuerzas del mercado”.
En suma, el cumplimiento estricto
de la Ley N° 17.319 de Hidrocarburos
es indiscutible a la hora de priorizar
y satisfacer los intereses nacionales,
comenzando por su Artículo
N° 1: “los recursos
energéticos son propiedad
inalienable e imprescriptible
de la Nación”.
Notas:
* Ricardo Andrés De Dicco
es Investigador Principal del
Área Recursos Energéticos
y Planificación para el
Desarrollo del Instituto de Investigación
en Ciencias Sociales (IDICSO)
de la Universidad del Salvador
y colaborador del Info-MORENO
y del Instituto de Energía
e Infraestructura de la Fundación
Arturo Íllia.
(1) BP (2003), BP Statistical
Review of World Energy 2003, British
Petroleum, London. US DOE (2003),
Energy Overview of Argentina,
United State Department of Energy
(US DOE), Energy Information Administration
(EIA), Washington, DC. IEA (2002),
Key World Energy Statistics, International
Energy Agency, París. OPEC
(2003), OPEC Annual Statistical
Bulletin 2002, Organization of
the Petroleum Exporting Countries,
Viena.
(2) José Francisco Freda
es Ing. en Petróleo de
la Universidad de Texas e Ing.
en Electrónica y Telecomunicaciones
de la Universidad Tecnológica
Nacional. Fue Director de Combustibles
de la Secretaría de Energía
de la Nación. Actualmente
es analista energético
del MORENO, del Instituto de Energía
e Infraestructura de la Fundación
Arturo Íllia y del IDICSO
(Universidad del Salvador).
(3) FREDA, José Francisco
(2004). Agotamiento de las reservas
de hidrocarburos en Argentina.
AREP003, Material del Área
Recursos Energéticos y
Planificación para el Desarrollo,
Instituto de Investigación
en Ciencias Sociales (IDICSO),
Universidad del Salvador. Buenos
Aires.
IDICSO
- Sitio Web: http://www.salvador.edu.ar/csoc/idicso/energia/energia.htm
Consultas:
idicsoenergia@yahoo.com.ar
|