
Instituto de Informática Jurídica
Universidad del Salvador
"Las Ciencias Jurídicas y las nuevas tecnologías"
NUEVAS TECNOLOGIAS Y REFORMAS PROCESALES
RELATO DE LAS EXPOSICIONES DE LOS DOCTORES ROLAND ARAZI Y ENRIQUE FALCON
Dr. Alejandro Rodriguez
INTRODUCCION:
Hoy en día ya no dudamos en afirmar que los problemas de la administración de justicia en nuestro país (e incluso en nuestra región) son estructurales.Es decir, problemas que denuncian estructuras organizacionales deficientes, capacidad y manejo gerencial inadecuado, falta de sistemas operativos, carencia de métodos de trabajo racionales, desconexión entre órganos de una misma jurisdicción y la ausencia de un modelo perfilado, elaborado sobre la organización de la oficina judicial (*), entre otros aspectos.
Estos factores, claro está, inciden negativamente en el análisis global de la eficacia de tutela jurisdiccional
Las estadísticas oficiales muestran que el déficit no pasa por la calidad de las decisiones judiciales, sino por que la mayor parte de los procesos nunca llega a estar en condiciones de ser resueltos en definitiva.
La ineficiencia, el tiempo del proceso (que aparece como un concepto distinto al tiempo de quien demanda la tutela jurisdiccional), y su alto costo (tanto para el Estado como para los particulares), nos muestra inequívocamente un déficit en la gestión del proceso.
En ese marco, la actividad judicial se ha mostrado ( y aún lo sigue haciendo) ajena al profundo avance tecnológico experimentado en otras áreas.
Ni los códigos procesales más modernos de nuestro país, ni los proyectos de reforma que han sido debatidos, se hacen cargo de este déficit.
El interrogante que se plantea, entonces, es determinar como deben insertarse las nuevas tecnologías (herramientas) en el proceso, y que efecto puede llegar a provocar en la gestión del proceso.
Sobre este interrogante se expiden con particular agudeza y lucidez, aunque desde distintos ángulos, los Dres. Roland Arazi y Enrique Flacón, cuyas conclusiones:
Exposición del Dr. Arazi
Comenzó por destacar que en los códigos procesales, aun en los más modernos, no se menciona ningún tipo de avance tecnológico, ni siquiera el del teléfono.
Atribuye ese déficit a una suerte de pauta cultural que provoca resistencia a esos avances, "a algo que falla en nuestra mentalidad".
Desarrolla esta afirmación a través de ejemplos concretos y muy gráficos de la actividad forense ( el procedimiento que se sigue para requerir un expediente a un Tribunal vecino); los términos utilizados en la actividad foja, fecho ad effectum videndi, ut supra; la negativa a brindar información telefónica, entre otros).
A partir de ello y como primera conclusión, señala que si no se cambia la mentalidad, los avances tecnológicos podrán llegar a tener importancia, pero a medias. Es decir, marca una relación directa entre la tecnología aplicada a la labor forense y un profundo cambio en la mentalidad de quienes la llevan a cabo..
También como consecuencia de esa mentalidad, el derecho va atrás de la realidad. Entonces, mientras que en el proyecto en cuya elaboración participó, ya hace algunos años se incluyó como avance tecnológico el "fax constituido", cuando esto se termine de discutir, ese medio de comunicación ya habrá sido reemplazado por otro.
El núcleo de la exposición, pasó siempre, por hacer hincapié en el cambio de mentalidad para aceptar las cosas nuevas, que viene desde la universidad, cambio de mentalidad que tiene que partir de un mea culpa, del reconocimiento de los propios errores.
Además según su punto de vista la reforma judicial, para que sea efectiva, tendría que comenzar por una simplificación de la clasificación de los procesos y la asignación de la competencia por tipo de procesos( ej. Ejecutivos, concursos, etc.).
En ese sentido y concluyendo su exposición, destacó que la informática tiene cabida y efectividad demostrada en el proceso "simple" (ejecuciones), y no tanto en el proceso "complejo", en el cual, el factor humano resulta irremplazable.
Exposición del Dr. Flacón
Destaca que el descreimiento general de la justicia, la falta de independencia, la falta de atención de los problemas sociales no son sensaciones erradas de la sociedad, ni producto de una propaganda sistemática de desprestigio. Es algo real, que se debe corregir y que no se puede ignorar; enmendándoselo con parches, con políticas electoralistas o con teorías que suenan bien, pero que en la práctica fracasan.
Otro de los problemas es que los abogados creemos saber todo, y esto no es así. Esto último cuesta entenderlo, porque supone pasar de la omnipotencia al pequeño crecimiento de la ignorancia.
Por tanto, el tema informático tendría que tratarse conjuntamente con el proyecto de código.
La informática no son las computadoras, que solo son auxiliares de aquella. El problema de la informática es muy anterior a que nadie pensase en una computadora.
Quizá el error de toda estructura que se piensa en informática es que no se lo hace de manera sistémica. Nosotros pensamos por pedazos, cada uno quiere arreglar su propia "quinta" y eso en el conjunto general, no resuelve el problema, dado que este es total y no de un sector.
Entonces lo que uno no se da cuenta es que el trabajo "no sistematizado" resulta ineficaz.
Para poder organizar el Poder Judicial, para elaborar el Código, tenemos que pensar como se organiza un sistema y donde está el Código, porque si no sabemos donde esta es muy difícil ubicarlo en algún lado. Esto provoca que las reformas aun las más meritorias- cuando llegan al tratamiento, ya están desactualizadas.
La temática es la siguiente; un sistema se compone de tres partes. La primera parte son los insumos, la segunda el procesador y la tercera el proceso. Esta es una forma de pensar que tiene mucho que ver con las computadoras, porque las computadoras trabajan con sistemas. No trabajan arbitrariamente.
En el caso de los insumos, nosotras tenemos tres grados de ellos. Los insumos humanos (aunque no nos guste que se denominen así), los científicos y tecnológicos (pensamiento abstracto en general y su aplicación concreta) y los económicos y financieros.
Estos elementos tienen que estar en una proporción adecuada.
El concepto de insumo humano comprende no solo a los jueces y a los empleados del tribunal, sino también a los abogados que trabajan. Requiere una instrucción con una misión y una función claramente identificada.
En este sentido es importante distinguir los actos jurisdiccionales de los administrativos, porque si el juez se ocupa de estos últimos como generalmente lo hace, por ej. Al decidir sobre un pedido de licencia de un empleado- termina no ocupándose de los primeros, que es su función específica.
No hay que pensar en la superinformatización, sino empezar por lo más simple por el principio, la organización informática del trabajo ( dando como ejemplo un trabajo del disertante denominado " casilleros altos, empleados bajos", en el cual describía el esfuerzo de una empleada cada vez que debía buscar expedientes ubicados en lo alto de los casilleros y como ese esfuerzo se podía reducir sin computadoras- a partir de una identificación visible del expediente). Porque puede suceder que aún con una superinformatización, los problemas básicos de organización ( como por ejemplo lo sería la inadecuada ubicación o identificación de los expedientes), no solo no se resuelven la harían fracasar.
Entonces es importante que el insumo humano conozca la misión y su función, claramente identificada. Distinguir la función judicial de la administrativa, esta última con delegación real y efectiva.
El secretario o el Oficial Primero, no tienen que ser mas abogados, sino administrador de empresas, especialistas en informática, que sepan dirigir grupos humanos.
Después están los insumos económicos y financieros. Hay una cantidad de dinero mínima que se necesita para cualquier tarea (capital y financiamiento). En este aspecto habría que analizar si la destinada a la función jurisdiccional está mal distribuida.
Por último aparece el insumo científico y tecnológico. La incorporación de todo el material que exista como ayuda a una organización ya armada.
La computadora es una gran lupa. Si yo tengo la computadora en un gran desorden, aunque en realidad parezca que todo sale rápido, sucede que se multiplica el desorden hasta el infinito.
Existe entonces una gran diferencia entre una cosa organizada o informatizada y otra desorganizada e informatizada.
Luego de tener reunidos estos elementos, se debe pensar en el procesador real y es ahí donde aparece el Código, que es un conjunto de reglas sencillas que determinan cuales son los pasos a seguir en cada supuesto y ya tenemos la persona específicamente encargada de hacerlo y que esta especialmente entrenada para eso( ej. Conciliación a cargo de un secretario especialmente entrenado).
A partir de allí va a surgir el producto buscado: la solución del conflicto de la gente, que no es ni más ni menos la razón de ser de toda la estructura jurisdiccional.
La solución del conflicto es lo importante y no las cosas abstractas.
El producto debe ser controlado, porque si este no es bueno, es porque fallaron los insumos o el procesador. Entonces, por vía de retroalimentación se deben corregir los insumos fallados o ver donde se encuentra el déficit del procesador.
Para todo ello es necesaria la preparación informática previa, la formación de la conciencia informática de quienes participan en el sistema, para lo cual es imprescindible estudiar el área, de lo contrario, no sirve.
Por tanto, es imprescindible capacitar al insumo humano, un presupuesto y un mantenimiento adecuado del sistema, es vital también el control de la carga de la información, la que debe ser progresiva.
La síntesis de la exposición puede ser la siguiente: el fin de la jurisdicción (solución de conflictos) no se cumple; es necesario un cambio inmediato (reforma); para ello primero debe enfocarse la organización y la informatización y luego al final el código.
Esto se resume con una frase muy aguda del expositor y que tal vez sea la clave del problema; "hacer un código es más fácil que organizar"