IV JORNADAS DE EDUCACIÓN A DISTANCIA MERCOSUR/SUL 2000
EDUCACIÓN A DISTANCIA: CALIDAD, EQUIDAD Y DESARROLLO
BUENOS AIRES, 21, 22, 23 Y 24 DE JUNIO DE 2000

 

 
 
 

EL PAPEL DEL PENSAMIENTO SIGNIFICATIVO EN LOS MATERIALES DE ENSEÑANZA A DISTANCIA

Adriana Andreone
Universidad Nacional de Córdoba-Argentina

Comenzamos con una pregunta clásica de la agenda de la didáctica: ¿Qué enseñan las universidades a distancia y cómo lo hacen? Responder a estas cuestiones es demasiado amplio y difícil para un ensayo. Resulta igualmente complejo responder, hoy, a interrogantes vinculados con el diseño de los materiales educativos. ¿Cómo se realiza un proceso de comprensión significativa? ¿Cómo organizar las experiencias de aprendizaje a distancia que faciliten la apropiación de la cultura seleccionada? Propongo reflexionar acerca de las actividades de comprensión significativas, necesarias en la producción de materiales de enseñanza a distancia para estudiantes de grado universitario.

Una primera justificación desde el marco teórico: adherimos a la concepción de enseñanza que plantea como meta educativa facilitar la orientación de los estudiantes hacia prácticas reflexivas vinculadas a la importancia de que logren autonomía en sus aprendizajes para alcanzar una verdadera comprensión, esto es, un conocimiento acerca de "cómo obtener" conocimiento, (Perkins, 1999).

Lo que realmente interesa resaltar es que, para lograr la comprensión de la disciplina, el alumno debe realizar actividades que le permitan obtener un conocimiento holístico y coherente, conformando representaciones mentales unificadas y abarcadoras que le ayuden a elaborar las problemáticas planteadas.

La otra cara, esencial en esta noción, es la del profesor y su intervención en el proceso de enseñanza y aprendizaje; él es quien mantiene a los estudiantes interesados, o no, en las actividades propuestas. Son los docentes los que deben tender "puentes" y "circunscribirse" estimulando a los alumnos para que hagan conexiones, planteen problemas, y ajustando el aprendizaje a un conocimiento mejor organizado, que permita a los estudiantes relacionar lo que están estudiando con otras disciplinas o con otras situaciones de las que necesiten sus conocimientos, (Perkins, 1999).

Desde esta perspectiva, se pretende analizar el diseño y las actividades propuestas en los materiales multimediales, considerando que las tecnologías por sí solas no resuelven problemas educativos, pero, aunque resulte paradójico, teniendo en cuenta que ellas se conciben, también, como formas de pensamiento, (Postman, 1992), ya que se intenta relacionar, en la construcción del saber, lo visual y lo visionario, las imágenes y la imaginación, (Fainholc,1999).

Es de señalar, por otro lado, que estamos lejos del éxito, en lo que respecta a una enseñanza eficaz, cuando diseñamos programas a distancia. Por consiguiente, tenemos la responsabilidad, como autores de programas educativos y expertos en educación, de evaluar crítica y constructivamente las experiencias vinculadas al diseño, implementación y acreditación de materiales a distancia en el intento de "acercarlas".

  1. Estado actual de la educación

El mundo actual está caracterizado por cambios acelerados del tiempo y el espacio. La diversidad cultural, la complejidad tecnológica, el cambio de la certeza a la incertidumbre científica, el espacio geográfico global son, quizás, las dimensiones que tipifican el nuevo orden posindustrial y posmoderno. Los avances en las telecomunicaciones, junto con la rapidez de la información, ponen en tela de juicio las certezas ideológicas, científicas y filosóficas en un mundo caracterizado como rápido, comprimido, complejo e inseguro.

Este nuevo orden social, en el escenario educativo, tiene dos protagonistas centrales: el conocimiento y la información, ambos vinculados a las nuevas tecnologías de la información. Ellas se presentan con gran capacidad de generar cambios al permitir acumular enormes cantidades de información en forma inmediata y superando los límites físicos y espaciales para la comunicación. La utilización de las nuevas tecnologías –dice Tedesco- ha provocado modificaciones en nuestras categorías de tiempo y espacio y nos ha obligado a redefinir, incluso, el concepto de realidad a partir de la posibilidad de construir realidades "virtuales".

Las nuevas tecnologías, en este profundo proceso de transformación, son percibidas de manera ambivalente: como amenaza, o como solución en la formación de niños y jóvenes. En el ámbito educativo, estas dos posturas se sostienen como "peligro" o "solución" respecto de todos los problemas de calidad y cobertura de la educación, (Tedesco,1999).

El nuevo orden educativo sigue siendo contradictorio porque allí operan dos lógicas institucionales; por un lado, el sistema escolar anacrónico, con estructura burocrática y monolítica; y por otro, las fuertes innovaciones curriculares que propician la capacidad de flexibilidad frente al cambio, el adaptarse a nuevas demandas y mayores complejidades. Estos cambios se multiplican aceleradamente generando, en muchos casos, respuestas re-activas, superficiales, que pueden dar paso al vale todo.

Al respecto, analiza Hargreaves, (1996), "la complejidad del conocimiento y la sofisticación tecnológica contribuyen a romper el aislamiento, la autosuficiencia individual, y crean espacios para la cooperación, pero también para la homogeneidad y la colaboración artificial espuria. La compresión del tiempo y del espacio permite mayor flexibilidad, oportunidades para la comunicación y asunción de responsabilidades, pero también las crea para el estrés, la saturación de trabajo, la superficialidad y la pérdida de reflexividad".

La enseñanza se verá afectada en la medida que se modifican las condiciones y los valores sociales. Por ello, el problema desde la educación no está en los intrumentos tecnológicos en sí mismos, sino en su utilización por parte de los actores centrales: alumnos y profesores. La preocupación por generar cambios en los modelos de enseñanza a un ritmo frenético, ha originado reformas implantadas que prescinden de las acciones de los profesores, pasan por alto sus opiniones y desestiman sus preocupaciones. Son ellos los que, con su capacidad meta-cognitiva, podrán distinguir entre lo que puede cambiarse razonablemente y lo que no puede modificarse.

2. Primer retrato de la experiencia

Recientemente, la UBP incorporó en sus propuestas académicas y curriculares el uso de nuevas tecnologías como un desafío de su cronograma educativo. Podemos considerar a la UBP como una Universidad vinculada a la NTCyI en el medio local, ya que desde sus inicios, como instituto terciario, estuvo vinculada a estas tecnologías. Constituye, en este sentido, un espacio de avanzada educativa.

 

Esta modalidad de enseñanza surge como alternativa de la "Educación Presencial", renovando y revalorizando experiencias educativas ya consolidadas, y como oferta para una población geográficamente dispersa, con disponibilidad limitada de tiempos u otras problemáticas que exigen una relación no presencial para poder ampliar y diversificar las oportunidades de educación superior.

 

De acuerdo con las realidades, necesidades y posibilidades institucionales, con sus recursos, limitaciones y sus características específicas, se propone poner en funcionamiento programas de educación no presencial que desarrollen acciones pedagógicas, tecnológicas y culturales desde una perspectiva integral y faciliten, al mismo tiempo, sus procesos de aprendizaje y evaluación.

 

Uno de los aspectos destacables de esta modalidad es la interactividad que puede lograrse con la participación de los estudiantes, entre ellos y con los tutores, a partir de los materiales de enseñanza. La propuesta diseñada consiste en la aplicación de múltiples recursos tecnológicos y procedimientos metodológicos innovadores tendientes a lograr aprendizajes significativos. Un aspecto a considerar de partida es la organización del contenido a enseñar; en este caso, el modelo de selección y organización del contenido se realiza a partir de organizar secuencialmente disciplinas que contemplan conocimientos básicos en los primeros años. Esto se completa, luego, en un proceso de especialización a medida que avanza la currícula. Sin duda, la forma más clásica de organización del contenido.

 

Alrededor de este modelo lineal-secuencial de organización, se trató de producir un conocimiento académico vinculado con la realidad cotidiana de las prácticas profesionales que tuviese un valor histórico y contextualizado. Resulta muy complejo replantear y buscar otras formas de organización más integradas como alternativas del modelo curricular por disciplinas, ya que las prácticas universitarias se consolidan a partir de campos científicos cuyas divisiones son presentadas como disciplinas.

 

Por lo tanto, la formación especializada de los profesores y las características de la organización académica, vinculadas con el régimen laboral (contrato, horas, tiempo. etc.), no facilitan la proyección de diseños interdisciplinarios o integrados. Para superar alguno de los límites y riesgos que plantea este tipo de diseño cerrado, se sugirió trabajar desde la disciplina identificando aquellos conceptos más potentes con problemáticas que encuentren semejanzas en otras disciplinas.

 

En este programa educativo, el docente experto planifica y elabora los materiales en forma interdisciplinaria, constituyendo equipos de trabajo con comunicadores, pedagogos y diseñadores gráficos e informáticos; dispone, además, de más tiempo para reflexionar y lograr, en el diseño de los materiales a utilizar, un abordaje de mayor complejidad y rigor, ya que cuenta con la posibilidad de realizar evaluaciones acerca de la calidad de lo producido.

 

Luego, orienta, facilita, o asesora en los espacios de "Tutoría" donde guía, "indirectamente", el proceso de enseñanza y aprendizaje; finalmente, evalúa desde lo planificado y desarrollado en los materiales didácticos. Trata, desde su rol de mediador, de que el estudiante asuma una posición activa respecto del estudio para gestar un proceso de autoevaluación a partir una postura crítica, reflexiva y abierta frente al conocimiento.

 

En resumen, podemos decir que la riqueza académica de esta propuesta está sostenida por la selección de contenidos que el docente realiza junto a un equipo interdisciplinario, el cual forja actividades holísticas y ofrece al alumno una agenda de trabajo programado donde se le facilita una orientación y enlace permanente con el tutor. En la educación a distancia se articulan entre sí diversos elementos:

  1. Un "campo de conocimiento" académico.
  2. Las "experiencias educativas" singulares y/o grupales.
  3. Los "medios" que permiten la interacción del estudiante con el tutor/docente, lo que acerca la distancia.
  4. Las "tutorías" orientadoras del aprendizaje.
  5. La "evaluación", que facilita ajustes en la marcha del proceso de estudio.

 

Considerando que esta propuesta de enseñanza, a través de módulos secuenciados, es el producto de una selección cultural, un recorte de la totalidad de cultura a partir de ponderar ciertos elementos y excluir muchos otros, todo lo presentado responde a fines y misiones de la Institución Universitaria y al contexto externo que condiciona su accionar.

 

La elección más importante en el diseño se centró en lo que se pretendía enseñar. Esto es, si para comprender un concepto nuevo los estudiantes necesitan elaborarlo por sí mismos, deben recibir una información clara, prácticas reflexivas y retroalimentación informativa sobre la disciplina tratada.

 

Para desarrollar el trabajo en el aula, en este caso virtual, pensamos que nadie puede negar la importancia que tiene la intervención del docente. Al preparar sus materiales de enseñanza de manera efectiva para guiar y orientar los aprendizajes, posibilita que el alumno se informe, comprenda y, luego, realice un uso activo de ese conocimiento.

 

Debemos, ciertamente, considerar los aspectos diferenciales que se dan en la educación a distancia. Aquí, las actividades de comprensión están diseñadas en los materiales multimediales, y las tutorias presentan la particularidad de una interacción docente/alumno situada en la distancia. Mientras que en el caso de la educación presencial, las actividades de comprensión e intercambio tiene un espacio de intervención cara a cara.

 

Esto, claramente, requiere una intervención más profunda por parte del equipo de diseño respecto del conocimiento que se quiere enseñar y de las actividades de comprensión que facilitarán el proceso de enseñanza y aprendizaje. El equipo debe prestar atención a la naturaleza y calidad de la enseñanza impartida. Debe comprender la índole de las dificultades de los estudiantes, reales y potenciales, y la capacidad verdadera de los medios utilizados para intervenir activa y significativamente en la actividad de enseñar. No es tarea simple si se entiende que el estudiante no es un mero repetidor de contenidos, sino un productor de conocimientos.

 

También, se tendrá que contemplar en los diseños el interés por el conocer, el amor a la verdad, el placer de investigar, el pensamiento crítico, etc., tratando de fomentar por medio de lecturas, debates, foros una actitud que les permita a los estudiantes sostener los puntos de vista alternativos que tiene un conocimiento. Al respecto, John Dewey, plantea con claridad tres actividades específicas para el pensamiento reflexivo: apertura de la mente, sinceridad y responsabilidad, (citado por Perkins, 1997).

 

Esto implica que el estudiante debe adquirir un corpus de conocimientos que le posibiliten la comprensión de la disciplina estudiada, un conocimiento "por encima" del contenido, más genérico y abstracto. El equipo de diseño debe prestar atención a la enseñanza de habilidades de comprensión y facilitar la adquisición de lenguajes verbales, escritos y gráficos. Debe estimular al alumno a usar el idioma razonando causas y efectos, conjeturando las posibles explicaciones. El estudiante aprende a solucionar problemas de origen conceptual mediante estrategias de investigación, cuyos resultados deberá comunicar a través de ensayos..

 

Creemos que las habilidades de comprensión y reflexión surgen de un proceso gradual que exige constancia y paciencia por parte del alumno, y esto implica, por otro lado, una intervención racional desde la enseñanza que guíe estableciendo condiciones de aprendizaje propicias a niveles de pensamiento reflexivos y transferenciales. Por ello, los diseños que hacen los profesores son recursos para acercarse progresivamente a la práctica concreta, a las características de sus alumnos y a las condiciones del medio en el que trabajan. Es una actividad profesional en la que los docentes tienen que poner en práctica ideas, teorías, finalidades y experiencia, (Gimeno, 1998).

 

 

La multiplicidad de factores que se dan en los procesos de enseñanza y aprendizaje, las consecuencias pedagógicas de éxito o fracaso, requieren que atendamos, en el contexto de la totalidad, las interrelaciones de las distintas partes respecto de los sujetos involucrados y las actividades que ellos deben realizar, así como los supuestos desde el hacer docente e institucional.

3. Respecto de los materiales educativos.

a) Intervención docente (experto en contenido)

 

Afirmamos que para los docentes –expertos en contenido- el diseño significa, profesionalmente, un tiempo para dar oportunidad de pensar la práctica, representándosela, antes de realizarla, en un esquema que incluye sus elementos más importantes y que plantea una secuencia de actividades, (Gimeno, 1988). Las cualidades diferentes y propias de cada tipo de conocimiento y la singularidad de los alumnos plantean la diversidad de estrategias en la enseñanza a distancia. Por todo ello, en el proceso de diseño, los encuentros de trabajo se situaron en la producción cooperativa respetando las cualidades distintas de cada tipo de conocimiento, diferenciando experiencias positivas y negativas, así como modos de actuar y negociar.

 

El desarrollo de ese esquema, dice Gimeno, (1998), "tiene que seguir un proceso cíclico de investigación en la acción: pensar antes de decidir, observar o registrar lo que ocurre cuando se realiza y aprovechar los resultados y anotaciones tomadas sobre el proceso seguido para volver a diseñar el momento siguiente y guardar noticias de cómo hay que hacerlo otra vez. En ese proceso se van elaborando y tomando conciencia de los elementos que entran a formar parte de las situaciones, diferenciando progresivamente los esquemas, reflexionando sobre la experiencia propia pasada o la de otros, recordando las posibilidades y alternativas de que se dispone en un momento dado, cuestionando los hábitos dominantes de enseñanza y concientizándose, progresivamente, de la multiplicidad de dilemas ante los que se opta de hecho sin habérselos planteado siquiera. Es un proceso formativo progresivo. Un diseño concreto en un momento dado expresa el estado de dicho proceso en ese instante para quienes lo realizan".

 

Hemos definido como esencial el poder adquirir un corpus de conocimientos en la comprensión de la disciplina estudiada, un conocimiento "por encima", superior al contenido, más abarcativo y simbólico. Ello significa que es necesario aprender a pensar, a ordenar los conceptos, a delimitar subconceptos , a poner ejemplo y contraejemplo, a usar el conocimiento y, además, reconocer que un estudiante no avanza si no percibe esto. Consecuentemente, el conocimiento de orden superior se refiere a cómo se organizan los conocimientos en la asignatura y cómo pensamos y aprendemos desde ellos, (Perkins, 1997).

 

Por ello, los materiales de enseñanza deben posibilitar el hábito de plantear hipótesis, demostrar argumentos acerca de la verdad o falsedad de los conocimientos, buscar información, organizarla, clasificarla, etc. El equipo de diseño debe prestar atención a la enseñanza de habilidades de comprensión y facilitar la adquisición de lenguajes verbales, escritos y gráficos.

 

Si el estudiante aprende a solucionar problemas de origen conceptual a través estrategias de investigación, e informa lo adquirido a través de ensayos que le permitan "usar" el idioma escrito razonando causas y efectos, conjeturando las posibles explicaciones, a la vez que busca información "on-line", en los textos, podremos hablar de una intervención racional desde la enseñanza, que guía estableciendo condiciones de aprendizaje reflexivas y transferenciales.

 

Alrededor de esto, debemos preguntarnos: ¿Cómo materializar estos argumentos en nuestro diseño? ¿Qué se entiende por educación, conocimiento y aprendizaje? ¿Qué se entiende por evaluar la calidad de la educación?

 

Las primeras anotaciones acerca de posibles respuestas a estos interrogantes fueron que ellas se irán produciendo y ajustando a partir de una interacción entre diseño, producción y reflexión que facilitarán la planificación de criterios, indicadores e instrumentos en una construcción colectiva. Presuponiendo que las categorías y preguntas permiten sistematizar un "modelo pedagógico" que otorga una racionalidad singular al mismo proyecto.

 

 

b) Intervención tutorial

 

La propuesta de enseñanza supone una intervención profesor-tutorial activa para indagar qué conoce y qué no conoce el alumno. Considerando la ausencia o presencia de conocimientos previos, los modos de conocer, el nivel de conceptualización, los avances o retrocesos del proceso de aprendizaje, el material debe poder brindar ayuda pedagógica y una orientación que le facilite relaciones conceptuales, afectivas y éticas, con el contenido que ha de aprender.

 

Es notable la contribución, en este sentido, del correo electrónico. Los alumnos y tutores tienen posibilidad de experimentar muchas situaciones comunicativas: desde "charlar" a través del chat, en el bar "on_line" , leer el periódico virtual, buscar bibliografía, hasta participar en un foro donde se discuten las novedades o los temas de actualidad, hablar con el propio tutor sobre su angustia, pedir pistas para la resolución de problemas o la explicación de un ejercicio, así como también compartir con otros alumnos las actividades propuestas dentro de un módulo.

 

La posibilidad de establecer relaciones significativas por parte del alumno depende también del grado en que el profesor-tutor ayude a recuperar lo que ya posee, señale los aspectos fundamentales de los contenidos que trabaja y trate de generar conflictos cognoscitivos abriendo la pregunta y la duda, a la vez que alerte sobre la certeza de lo ya conocido.

 

La posibilidad de generar relaciones significativas y reflexivas por parte del alumno depende, bastante, de que el profesor-tutor cree un clima de respeto mutuo y de aceptación de la tarea propuesta. Motivar no es otra cosa que enseñar a cultivar, amar y cuidar las estrategias de estudio, de modo que la organización propuesta le permita al alumno disponer de recursos informativos y formativos de manera autónoma.

 

En síntesis, el experto en contenido y el tutor posibilitarán que los alumnos accedan al conocimiento en forma activa desde diversos puntos de vistas, fomentando la autoestima de cada uno de los estudiantes participantes.

 

 

Acerca del contenido del CD-ROM

 

El material de aprendizaje diseñado en el CD-ROM propone diferentes niveles de explicación que dan fundamento a la propuesta de enseñanza. Primeramente, se presentan los propósitos generales de la universidad, la dimensión político-pedagógica y las propuestas técnico-administrativa. Seguidamente, por Estudios, se ingresa en un nivel donde se ofrecen las carreras, posgrados y la capacitación. El estudiante, al opta por carreras ingresa en otro nivel en el cual se presentan las diferentes ofertas de grado, con la explicación de metas y finalidades, contenidos, metodologías, criterios de evaluación, etc. En el recorrido, se puede optar por Plan de estudio, que lo habilita al ingreso de cada asignatura y, en ellas, al escritorio de trabajo.

 

De esta manera, los estudiantes pueden volver a cada nivel y establecer hipervínculos entre ellos. El mensaje implícito es que puedan utilizar, en cualquier momento que lo necesiten, los argumentos pedagógico–didácticos sustentados desde la propuesta de enseñanza, así como las políticas educativas de la institución. Con lo cual, pueden analizar críticamente la oferta y obtener un rol activo en los propósitos educativos de la institución.

 

El estilo de enseñanza propuesto se transparenta en los "materiales educativos" que están considerados en el diseño a través de un "escritorio" de trabajo. Allí se presenta el contenido a estudiar respetando criterios de secuencialidad y potenciando actividades que le permiten al alumno elaborar relaciones entre conceptos y formar redes de conceptos superiores y subordinados. La metodología tiene una vinculación directa con lo que se quiere enseñar e incentiva a los estudiantes a ejercitar su capacidad de comprensión referida a la asignatura en estudio.

 

Eisner, (1979, pág. 116 y ss., citado por Gimeno, 1998), sugiere que en el diseño se contemplen las siguientes dimensiones: reflexión sobre finalidades, decisión de contenidos, determinación de actividades a las que se les presupone el poder de desencadenar una serie de procesos de aprendizaje, organización de los contenidos, decisión sobre qué forma se presentarán éstos, cómo se recogerá la respuesta o el trabajo de los alumnos y de qué manera y cuándo se evaluará. Estas dimensiones pueden tomar direcciones y opciones muy diversas; por ello, se realizó una puesta en común de enfoques, supuestos y teorías de la enseñanza a partir del trabajo interdisciplinario con el experto pedagógico.

 

En la propuesta realizada, el diseño didáctico está articulado al gráfico tratando de considerar en él no sólo los elementos estéticos, sino la unión entre contenido y forma; asimismo, acordamos con Beatríz Fainholc, (1999), cuando dice que "el diseño (pariente del arte) de proyectos (método por excelencia de la disciplina tecnológica) apunta a ideas que se tienen primero en la mente, para luego transformarse en planos o prototipos que pasan a la técnica y, más tardíamente, se manifiestan en artefactos o herramientas. Las ideas tecnológicas son las ideas del diseño". Por ello, el material de aprendizaje cuenta con actividades donde se resaltan las clases de conocimento, en los tres niveles de compresión: el nivel relativo a la solución de problemas, el nivel epistémico y el nivel de investigación. Utiliza, en su explicación, mapas conceptuales, representaciones gráficas, cuadros.

 

También, el diseño elegido cuenta con un "asistente virtual" que explícita formas posibles de estudio y contempla un estilo de vocabulario que se vincula con las habilidades de comprensión. El diseño gráfico del asistente virtual es una espiral en movimiento, dado que, por un lado, sugiere atención, pero, además, introduce visualmente la idea de movimiento, de acción.

 

El profesor lo utiliza para explicar conjuntos complejos de ideas, de los cuales se piensa que los alumnos poseen escasa información y estrategias de solución. Por este medio, el profesor orienta la manera de abordar las actividades planteadas y sugiere pistas para resolverlas. Su orientación es metacognitiva, ya que puede prever las dificultades relativas al conocimiento a través de sus propios conocimientos vinculados a experiencias previas.

 

Interesa resaltar que una de las tareas centrales -del que enseña- es hacer explícitas las relaciones conceptuales entre los diferentes contenidos, los conocimientos más genéricos, los modos más efectivos de lograr adquirir esos conceptos y las imágenes mentales que "ensamblan una disciplina". Por ello, nos parece significativo, en nuestro diseño, el "asistente virtual": en él, el alumno habrá de comprender también estas relaciones.

 

Otra dimensión contemplada es el tiempo asignado a las actividades, las cuales figuran en una agenda de trabajo que muestra nuestra idea de responsabilidad compartida, eficacia, vinculada a constancia y paciencia; en este caso, la agenda de trabajo implica un compromiso fuerte entre el estudiante y su tutor respecto de las actividades que de realizarán.

 

Podemos considerar que, quizás, algunas de las propuestas de actividades de comprensión son bastantes modestas en sus exigencias, pero el propósito es que los alumnos realicen una variedad de actividades vinculadas con el contenido de estudio. Consideramos eficaz sostener, en el diseño de las actividades cognitivas, el concepto de meta-curriculum por las ventajas que ofrece para la educación a distancia, en la que se hace necesario contar con un espacio donde se expresen los conocimientos superiores, los lenguajes del pensamiento, las pasiones intelectuales, las imágenes mentales integradoras, las ideas liberadoras acerca de que es el alumno el que debe forjar sus propios aprendizajes, así como propiciar situaciones que enseñen a transferir.

 

La cuestión clave que se plantea es a propósito de los niveles de comprensión necesarios para un aprendizaje significativo a distancia. ¿Hemos adelantado en nuestro enfoque con este pequeño aporte del escritorio de trabajo y el asistente virtual? ¿Qué ocurre con los"medios", se convierten de esta manera en estructuradores del pensamiento? Seguiremos profundizando estos y otros interrogantes al re-significar nuestro proyecto a la luz de las teorías del aprendizaje y la enseñanza.

 

Y podemos agregar, a modo de cierre, que nuestra experiencia pedagógica tiene tiempos diferentes; en primer lugar, hemos identificado las actividades de comprensión en la relación cara a cara, logrando experiencias que nos han permitido verificar aciertos y desaciertos. Ahora, debemos transitar en esta nueva dimensión tecnológica que requiere de los equipos la capacidad de poder analizar (pensar) justificando lo aplicado. Por lo tanto, comparar y contrastar diferentes diseños, investigar comparativamente con la educación presencial, es una responsabilidad que tendremos que asumir quienes participamos de experiencias educativas innovadoras.

 

 

Bibliografía

 

 

Dubrow, H. y Wilkinson, J. (1996). "Teoría y práctica de las clases de exposición teórica". Universidad Blas Pascal. Morganroth Guillette, Margaret. Editora

 

Edelstein, G. y Litwin, E. (1993). Nuevos debates en las estrategias metodológicas del curriculum universitario. En Revista Argentina de Educación. Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación. Buenos Aires. Año XI. Nº 19.

 

Fainholc, Beatriz. (1999). "La Interactividad en la Educación a Distancia". Ediciones Paidós. Bs As.

Gimeno Sacristán, J. y Pérez Gómez, A.I. (1993). Comprender y transformar la enseñanza. Ediciones Morata, S. L. Madrid.

 

Gimeno Sacristán, J. y Pérez Gómez, A.I.. (1985). La Enseñanza, su teoría y su práctica. Ediciones Akal, S. L. Madrid. Cap VI

Hargreaves, Angel (1998). Profesorado, cultura y postmodernidad. Madrid. Ediciones Morata.

Litwin, Edith. (1997). Las configuraciones didácticas. Una nueva agenda para la enseñanza superior. Editorial Paidós. Buenos Aires.

Novak, Joseph. (1998). Conocimiento y aprendizaje. Los mapas conceptuales como herramientas facilitadoras para escuelas y empresas. Alianza. Madrid.

Perkins, David. (1995). La Escuela Inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente. Editorial Gedisa, Barcelona

Sanjurjo, Liliana y Vera, María Teresita. (1994). Aprendizaje significativo en los niveles medio y superior. Homo Sapiens. Ediciones, Rosario.

 
         

Volver al índice