CONCLUSIONES
La
conferencia inaugural estuvo a cargo del Dr. Juan Carlos
Tedesco, Director del Instituto Internacional de
Planeamiento Educativo de la UNESCO, y tuvo como eje una
reflexión sobre la educación y las nuevas tecnologías
de la información. La idea central de esta conferencia
planteó un problema que fue considerado como fundamental
para enfrentar los desafíos de la educación en el Siglo
XXI: las nuevas tecnologías de la información y su
influencia en la educación a distancia, ¿van a superar
la brecha que existe entre los que tienen acceso a la
educación y los que no lo tienen o, por el contrario, van
a contribuir a ensanchar esta brecha y a originar una
educación para una elite? El doctor Tedesco insistió en
que es necesario plantearse la pregunta sobre qué harán
las sociedades con estas nuevas tecnologías y no, como se
escucha a menudo, qué sociedad será creada para esas técnicas.
O sea, ¿cuándo se reconocerá que el problema es
socializar las técnicas y no tecnificar la sociedad?
En el primer
panel, cuyo tema fue "Educación a distancia y su
contribución al desarrollo rural y a la formación de
recursos humanos", se consideró que la característica
de la educación a distancia en el ámbito rural encierra
dos elementos que configuran una profunda contradicción:
allí, nada está más ausente que la educación, y nada
se encuentra más presente que la distancia. Por eso, el
gran objetivo de ese medio educativo es agrandar la
educación y achicar las distancias. El campo encierra
también una gran paradoja. En tiempos lejanos, dio cauce
a la agricultura, la cual engendró el sedentarismo que
generó las ciudades y, con ellas, la educación. Hoy
encontramos que el conocimiento tiene una profunda base y
una rigurosa lógica urbana que va en desmedro de ese
espacio rural que le dio origen. Por eso, el desafío de
la educación a distancia en el medio rural es mucho mayor
que en el urbano, ya que debe superar tal paradoja.
En materia de
educación a distancia en el agro es preciso determinar
con exactitud qué es conocimiento y qué es información.
En muchos casos, si tenemos en cuenta la tecnología, por
ejemplo, Internet tiene datos, no conocimiento. Y en el
medio rural, la educación a distancia debe hacer la
defensa del conocimiento, no sólo dirigido a la población
rural en su conjunto, sino, con mayor precisión, a la
actualización de los conocimientos laborales de todos los
actores de la producción agraria.
Si tomamos
como ejemplo la tarea que, desde los años 50, realiza el
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA-
vemos que pasó de ofrecer productos educativos a desempeñarse,
hoy, desde la demanda que le formulan los distintos
actores agrarios. Se trata de transferir los conocimientos
que reclaman academias, productores, pequeños
empresarios, y niveles gerenciales, operación que se
adapta perfectamente a los métodos de la educación a
distancia.
En el segundo
panel, "De la reflexión a la acción. Aportes de la
Educación a Distancia a la transferencia de Tecnologías",
se consideró que la educación a distancia se presenta
como una alternativa válida para la transferencia de
tecnologías en la medida que elabore y ejecute sus
propuestas teniendo en cuenta las características, el
entorno sociocultural y la diversidad de sus
destinatarios. En este sentido, la educación a distancia
debe propiciar la colaboración y formación de grupos de
trabajo que puedan elaborar sus propios proyectos para
integrar la investigación y la extensión.
Frente al
actual fenómeno de la globalización, los proyectos de
educación a distancia deben favorecer la regionalización,
ya que se volverán significantes en la medida en que
singularicen sus propuestas.
Una de las
alternativas más enriquecedoras de este panel fue la
propuesta de sistematización de las iniciativas de
educación a distancia en el marco de los países que
integran el MERCOSUR, con el fin de:
- obtener mayor eficacia en
la transferencia de tecnología;
- contactar a las
instituciones de los países miembro que deseen
participar en esta propuesta;
- gestionar probables
fuentes de financiamiento;
- elaborar una lista de
proyectos en curso, que puedan ser compartidos por
diversas instituciones, así como una lista de
recursos tecnológicos disponibles.
Es
imprescindible, en el desarrollo de un proyecto o
programa, que las diversas etapas de aplicación estén
sostenidas por un trabajo de investigación permanente que
asegure la evaluación y brinde información detallada en
relación con sus resultados.
En el tercer
panel, "Educación a Distancia y Calidad
Educativa", se estableció que el análisis de los
programas y proyectos de educación a distancia nos
conducen a reconocer nuevas dimensiones que expresan hoy
su calidad. Tanto los desarrollos de las nuevas tecnologías,
por ejemplo, como su utilización y sus posibilidades para
la generación de situaciones interactivas constituyen una
de esas dimensiones, que se relacionan con la utilización
de foros o "chat", la velocidad que imprimen las
nuevas tecnologías en el aprendizaje, o el estudio en
pantalla. Hay que tener en cuenta que no siempre esto es
sinónimo de calidad. Uno de los grandes desafíos es la
evaluación del desempeño de los docentes y el verdadero
impacto de las reformas que, en la mayoría de los casos,
no exceden el campo teórico. Reconocer estas cuestiones
en el marco de los programas de educación a distancia, en
la producción de los materiales y en la utilización de
las tecnologías, no olvidar la cultura tradicional del
aula, y la necesidad de crear organismos integradores
pueden ser las claves para alcanzar la calidad en esta
nueva modalidad.
Hay una
evidente preocupación por la calidad de los servicios
educativos relacionados con la Educación a Distancia en
el MERCOSUR. A los requerimientos de la sociedad en
general y de la comunidad universitaria en particular se
suma la necesidad de determinar leyes que normen sistemas
de evaluación y acreditación para las instituciones
educativas de los distintos países. Es importante
comprender lo fundamental de las normas, ya que la educación
a distancia no puede ser considerada como una educación
de segunda categoría.
Todo sistema
educativo tiene como misión la formación, así como
proveer información y herramientas para alcanzar
conocimientos, habilidades, destrezas y valores. Cuando lo
intenta mediante la modalidad a distancia, debe lograr lo
mismo, con igual calidad y eficiencia que en un sistema
presencial. Solo así habrá dado respuesta a su principal
desafío: promover una mayor democratización de la
educación, extendiendo significativamente las
oportunidades educativas de calidad y llegando hasta
aquellas personas que por muy diversas razones no pueden
acceder a una institución o propuesta convencional.
En el cuarto
panel, "La Educación a Distancia y los Medios de
Comunicación", se dijo que la educación a distancia
es como una página de internet: siempre está en
construcción, siempre se encuentra en una situación dinámica;
esto puede originar que los contenidos no siempre estén
disponibles en el momento preciso de la difusión mediática.
Desde los
medios de comunicación, es posible observar que en
materia educativa se importan modelos ajenos a la
idiosincrasia de las culturas locales, lo que implica pérdida
de identidad. Tenemos que decidir cuáles son las imágenes
que debemos aceptar, y allí es donde resulta clave la
figura de los educadores, mucho más que la de los medios.
Lo más conveniente sería trabajar desde la educación
primaria para desarrollar a lo largo de todo el proceso
educativo una cultura de contenidos pertinentes. Es
preciso, para esto, que los educadores dominen la trama,
el lenguaje de las nuevas tecnologías y, así, puedan
disipar esa nueva forma de la ignorancia, de analfabetismo
creado por el desconocimiento del alfabeto tecnológico.
Se trata, en
síntesis, de que los medios y los maestros trabajen
juntos -los pedagogos, los docentes, el productor y el
guionista- en la búsqueda del idioma exclusivo que
requiere cada una de las nuevas tecnologías en los medios
de comunicación para atrapar la atención.
En la
Videoconferencia simultánea con México, el Profesor
Guillermo Orozco, del Departamento de Estudios de la
Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara,
recalcó que no por azar el título de esta conferencia
era "Educación, medios y distancias". El punto
de partida para analizar esa educación, todavía llamada
a distancia, es la misma educación. Es necesario empezar
por un análisis de cómo está la educación y cómo
queremos que sea para las distancias.
Destacó que
en América Latina, la educación ha padecido un largo
deterioro que hoy ha hecho crisis. La educación no es lo
que queremos en nuestros países latinoamericanos. Ha
perdido el énfasis puesto en lo pedagógico para acentuar
lo político. Corresponde entonces cambiar la perspectiva:
cambiar lo político, lo meramente instrumentalista, para
reemplazarlo por lo pedagógico. Para eso, es menester
analizar los fines, las utopías. El disertante consideró
la idea de crear una utopía para el presente y el futuro
teniendo en cuenta que las nuevas tecnologías permiten
construir una utopía que mire al futuro, pero con la
condición de que esto no sea parcial, que no sólo se
apoye en lo instrumental y lo técnico, sino que también
-y especialmente- incluya lo humano y lo cultural. En
suma: debemos partir de una clara definición que permita
saber para qué queremos educar.
El gran desafío,
entonces, que plantean los nuevos medios está en
utilizarlos para el aprendizaje. Y en este ámbito no está
solamente el texto escrito. Cuando llegan las tecnologías
modernas es necesario adecuarse al nuevo código. De allí
que resulta imprescindible establecer un alfabeto múltiple
para todos a fin de que puedan percibirse y expresarse
adecuadamente.
Pero, ¿cómo
capitalizar toda esta multiplicidad mediática para fines
educativos? Esto será posible a través de la
deconstrucción pedagógica. Deconstruir es la estrategia
adecuada para avanzar en la vinculación de los medios con
la educación. Lo que preocupa es que la educación a
distancia enfatiza la enseñanza y no el aprendizaje. Las
nuevas tecnologías facilitan la interacción, y cuando ésta
se produce elaborando los mensajes ya no hay distancias,
hay aprendizaje, que puede considerarse presencial aunque
maestro y alumno estén separados físicamente.
En el quinto
panel, "Educación a Distancia y Nuevas Tecnologías",
se destacó la importancia de brindar contenidos
educativos en español, por internet, para lograr una
verdadera integración de este medio con la escuela, así
como la necesidad de favorecer la capacitación docente
mediante la difusión de contenidos gratuitos. También se
insistió en la importancia de realizar alianzas estratégicas
entre las empresas e instituciones depositarias de las
nuevas tecnologías y organismos educativos, que brinden
validez a los contenidos que se difunden y la
correspondiente acreditación institucional. Para esto es
fundamental la creación de equipos interdiscliplinarios.
En el caso
particular de Brasil se puntualizó la importancia de que
las universidades brinden educación por internet, ya que
este país es el mayor usuario del sistema en América
Latina, con más de 5.000.000 de abonados a la red.
En este panel
se relataron las experiencias de Programa Santa Clara
(Contenidos.com), UNIVIR (Universidad Virtual Brasileira),
la Universidad Virtual de Quilmes y la Fundación Pro
Universidad de la Producción y el Trabajo (CITEL-OEA).