IV JORNADAS DE EDUCACIÓN A DISTANCIA MERCOSUR/SUL 2000
"EDUCACIÓN A DISTANCIA: CALIDAD, EQUIDAD Y DESARROLLO"
BUENOS AIRES, 21, 22, 23 Y 24 DE JUNIO DE 2000

 

 
 

 

CONCLUSIONES

La conferencia inaugural estuvo a cargo del Dr. Juan Carlos Tedesco, Director del Instituto Internacional de Planeamiento Educativo de la UNESCO, y tuvo como eje una reflexión sobre la educación y las nuevas tecnologías de la información. La idea central de esta conferencia planteó un problema que fue considerado como fundamental para enfrentar los desafíos de la educación en el Siglo XXI: las nuevas tecnologías de la información y su influencia en la educación a distancia, ¿van a superar la brecha que existe entre los que tienen acceso a la educación y los que no lo tienen o, por el contrario, van a contribuir a ensanchar esta brecha y a originar una educación para una elite? El doctor Tedesco insistió en que es necesario plantearse la pregunta sobre qué harán las sociedades con estas nuevas tecnologías y no, como se escucha a menudo, qué sociedad será creada para esas técnicas. O sea, ¿cuándo se reconocerá que el problema es socializar las técnicas y no tecnificar la sociedad?

En el primer panel, cuyo tema fue "Educación a distancia y su contribución al desarrollo rural y a la formación de recursos humanos", se consideró que la característica de la educación a distancia en el ámbito rural encierra dos elementos que configuran una profunda contradicción: allí, nada está más ausente que la educación, y nada se encuentra más presente que la distancia. Por eso, el gran objetivo de ese medio educativo es agrandar la educación y achicar las distancias. El campo encierra también una gran paradoja. En tiempos lejanos, dio cauce a la agricultura, la cual engendró el sedentarismo que generó las ciudades y, con ellas, la educación. Hoy encontramos que el conocimiento tiene una profunda base y una rigurosa lógica urbana que va en desmedro de ese espacio rural que le dio origen. Por eso, el desafío de la educación a distancia en el medio rural es mucho mayor que en el urbano, ya que debe superar tal paradoja.

En materia de educación a distancia en el agro es preciso determinar con exactitud qué es conocimiento y qué es información. En muchos casos, si tenemos en cuenta la tecnología, por ejemplo, Internet tiene datos, no conocimiento. Y en el medio rural, la educación a distancia debe hacer la defensa del conocimiento, no sólo dirigido a la población rural en su conjunto, sino, con mayor precisión, a la actualización de los conocimientos laborales de todos los actores de la producción agraria.

Si tomamos como ejemplo la tarea que, desde los años 50, realiza el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- vemos que pasó de ofrecer productos educativos a desempeñarse, hoy, desde la demanda que le formulan los distintos actores agrarios. Se trata de transferir los conocimientos que reclaman academias, productores, pequeños empresarios, y niveles gerenciales, operación que se adapta perfectamente a los métodos de la educación a distancia.

En el segundo panel, "De la reflexión a la acción. Aportes de la Educación a Distancia a la transferencia de Tecnologías", se consideró que la educación a distancia se presenta como una alternativa válida para la transferencia de tecnologías en la medida que elabore y ejecute sus propuestas teniendo en cuenta las características, el entorno sociocultural y la diversidad de sus destinatarios. En este sentido, la educación a distancia debe propiciar la colaboración y formación de grupos de trabajo que puedan elaborar sus propios proyectos para integrar la investigación y la extensión.

Frente al actual fenómeno de la globalización, los proyectos de educación a distancia deben favorecer la regionalización, ya que se volverán significantes en la medida en que singularicen sus propuestas.

Una de las alternativas más enriquecedoras de este panel fue la propuesta de sistematización de las iniciativas de educación a distancia en el marco de los países que integran el MERCOSUR, con el fin de:

  • obtener mayor eficacia en la transferencia de tecnología;
  • contactar a las instituciones de los países miembro que deseen participar en esta propuesta;
  • gestionar probables fuentes de financiamiento;
  • elaborar una lista de proyectos en curso, que puedan ser compartidos por diversas instituciones, así como una lista de recursos tecnológicos disponibles.

Es imprescindible, en el desarrollo de un proyecto o programa, que las diversas etapas de aplicación estén sostenidas por un trabajo de investigación permanente que asegure la evaluación y brinde información detallada en relación con sus resultados.

En el tercer panel, "Educación a Distancia y Calidad Educativa", se estableció que el análisis de los programas y proyectos de educación a distancia nos conducen a reconocer nuevas dimensiones que expresan hoy su calidad. Tanto los desarrollos de las nuevas tecnologías, por ejemplo, como su utilización y sus posibilidades para la generación de situaciones interactivas constituyen una de esas dimensiones, que se relacionan con la utilización de foros o "chat", la velocidad que imprimen las nuevas tecnologías en el aprendizaje, o el estudio en pantalla. Hay que tener en cuenta que no siempre esto es sinónimo de calidad. Uno de los grandes desafíos es la evaluación del desempeño de los docentes y el verdadero impacto de las reformas que, en la mayoría de los casos, no exceden el campo teórico. Reconocer estas cuestiones en el marco de los programas de educación a distancia, en la producción de los materiales y en la utilización de las tecnologías, no olvidar la cultura tradicional del aula, y la necesidad de crear organismos integradores pueden ser las claves para alcanzar la calidad en esta nueva modalidad.

Hay una evidente preocupación por la calidad de los servicios educativos relacionados con la Educación a Distancia en el MERCOSUR. A los requerimientos de la sociedad en general y de la comunidad universitaria en particular se suma la necesidad de determinar leyes que normen sistemas de evaluación y acreditación para las instituciones educativas de los distintos países. Es importante comprender lo fundamental de las normas, ya que la educación a distancia no puede ser considerada como una educación de segunda categoría.

Todo sistema educativo tiene como misión la formación, así como proveer información y herramientas para alcanzar conocimientos, habilidades, destrezas y valores. Cuando lo intenta mediante la modalidad a distancia, debe lograr lo mismo, con igual calidad y eficiencia que en un sistema presencial. Solo así habrá dado respuesta a su principal desafío: promover una mayor democratización de la educación, extendiendo significativamente las oportunidades educativas de calidad y llegando hasta aquellas personas que por muy diversas razones no pueden acceder a una institución o propuesta convencional.

En el cuarto panel, "La Educación a Distancia y los Medios de Comunicación", se dijo que la educación a distancia es como una página de internet: siempre está en construcción, siempre se encuentra en una situación dinámica; esto puede originar que los contenidos no siempre estén disponibles en el momento preciso de la difusión mediática.

Desde los medios de comunicación, es posible observar que en materia educativa se importan modelos ajenos a la idiosincrasia de las culturas locales, lo que implica pérdida de identidad. Tenemos que decidir cuáles son las imágenes que debemos aceptar, y allí es donde resulta clave la figura de los educadores, mucho más que la de los medios. Lo más conveniente sería trabajar desde la educación primaria para desarrollar a lo largo de todo el proceso educativo una cultura de contenidos pertinentes. Es preciso, para esto, que los educadores dominen la trama, el lenguaje de las nuevas tecnologías y, así, puedan disipar esa nueva forma de la ignorancia, de analfabetismo creado por el desconocimiento del alfabeto tecnológico.

Se trata, en síntesis, de que los medios y los maestros trabajen juntos -los pedagogos, los docentes, el productor y el guionista- en la búsqueda del idioma exclusivo que requiere cada una de las nuevas tecnologías en los medios de comunicación para atrapar la atención.

En la Videoconferencia simultánea con México, el Profesor Guillermo Orozco, del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara, recalcó que no por azar el título de esta conferencia era "Educación, medios y distancias". El punto de partida para analizar esa educación, todavía llamada a distancia, es la misma educación. Es necesario empezar por un análisis de cómo está la educación y cómo queremos que sea para las distancias.

Destacó que en América Latina, la educación ha padecido un largo deterioro que hoy ha hecho crisis. La educación no es lo que queremos en nuestros países latinoamericanos. Ha perdido el énfasis puesto en lo pedagógico para acentuar lo político. Corresponde entonces cambiar la perspectiva: cambiar lo político, lo meramente instrumentalista, para reemplazarlo por lo pedagógico. Para eso, es menester analizar los fines, las utopías. El disertante consideró la idea de crear una utopía para el presente y el futuro teniendo en cuenta que las nuevas tecnologías permiten construir una utopía que mire al futuro, pero con la condición de que esto no sea parcial, que no sólo se apoye en lo instrumental y lo técnico, sino que también -y especialmente- incluya lo humano y lo cultural. En suma: debemos partir de una clara definición que permita saber para qué queremos educar.

El gran desafío, entonces, que plantean los nuevos medios está en utilizarlos para el aprendizaje. Y en este ámbito no está solamente el texto escrito. Cuando llegan las tecnologías modernas es necesario adecuarse al nuevo código. De allí que resulta imprescindible establecer un alfabeto múltiple para todos a fin de que puedan percibirse y expresarse adecuadamente.

Pero, ¿cómo capitalizar toda esta multiplicidad mediática para fines educativos? Esto será posible a través de la deconstrucción pedagógica. Deconstruir es la estrategia adecuada para avanzar en la vinculación de los medios con la educación. Lo que preocupa es que la educación a distancia enfatiza la enseñanza y no el aprendizaje. Las nuevas tecnologías facilitan la interacción, y cuando ésta se produce elaborando los mensajes ya no hay distancias, hay aprendizaje, que puede considerarse presencial aunque maestro y alumno estén separados físicamente.

En el quinto panel, "Educación a Distancia y Nuevas Tecnologías", se destacó la importancia de brindar contenidos educativos en español, por internet, para lograr una verdadera integración de este medio con la escuela, así como la necesidad de favorecer la capacitación docente mediante la difusión de contenidos gratuitos. También se insistió en la importancia de realizar alianzas estratégicas entre las empresas e instituciones depositarias de las nuevas tecnologías y organismos educativos, que brinden validez a los contenidos que se difunden y la correspondiente acreditación institucional. Para esto es fundamental la creación de equipos interdiscliplinarios.

En el caso particular de Brasil se puntualizó la importancia de que las universidades brinden educación por internet, ya que este país es el mayor usuario del sistema en América Latina, con más de 5.000.000 de abonados a la red.

En este panel se relataron las experiencias de Programa Santa Clara (Contenidos.com), UNIVIR (Universidad Virtual Brasileira), la Universidad Virtual de Quilmes y la Fundación Pro Universidad de la Producción y el Trabajo (CITEL-OEA).

 
         

Volver al índice