Didáctica de las TICs

Lic. Claudia Lázaro

Parto de una concepción de la Didáctica como aquella acción deliberada que organiza, conduce y evalúa el proceso de enseñanza y desde una mirada crítica fundamentada. Aplicando un movimiento dialéctico de teoría-práctica con el objetivo de desarrollar intervenciones pedagógicas eficaces.

Desde allí entonces, este espacio de intercambio sobre la Didáctica de las TICs.

Es importante aquí compartir el paradigma científico desde el cual me expreso. Es aquel del "pensamiento complejo" de Edgar Morin. Al decir esto incluyo evidentemente elementos de la Teoría del Azar y la Incertidumbre, con fuerte acento en una concepción del aprendizaje como fractal del conocimiento que participa de una dinámica disipativa (en el sentido de Illya Prigogyne).

El pensamiento será entonces un fenómeno complejo, multivariado, con una tendencia hacia la auto-eco-organización.

Situado entonces el aprendizaje, para conceptualizar la figura del docente me detengo en el concepto de Arquitecto cognitivo de Pierre Levy, que nos invita a estudiar los "espacios cognitivos" de los individuos y las organizaciones.

Comparto con Andrea Ramal que este arquitecto cognitivo puede definirse como:

Un arquitecto cognitivo debe poseer la capacidad de integrar equipos de trabajo con diseñadores de web, productores de video, programadores, comunicadores y técnicos que son el nuevo equipo pedagógico.

Hablamos entonces de un docente que enseña mapas de navegación de la mente, asesora sobre la construcción de árboles de competencias, contenidos y habilidades de cada alumno o grupo de estudiantes, que identifica posibles hojas de ruta e indica caminos. Se refuerza así la figura del docente como un mediador entre el objeto de conocimiento y quien aprende.

Y ahora los alumnos. Muchos de ellos, aun los más pequeños, tienen acceso a una computadora y a redes hipertextuales antes que a la alfabetización. Hoy podemos ver fácilmente a niños de 3 años accediendo a páginas de Internet y juegos en red sin saber leer ni escribir. Esto nos indica que Piaget y Vigotzky deben ser resignificados.

Participamos de procesos de incorporación cultural de otras tecnologías intelectuales que se suman a la oralidad y la escritura como formas de relación con el conocimiento.

¿Qué lugar tienen entonces las estrategias de enseñanza? Toman la forma de un bricolage que desde el disparador estimula el conflicto sociocognitivo potencial, facilita la estructuración individual del pensamiento a través de la participación y la construcción crítica; continúa con el reexamen colectivo y finaliza con una posterior reflexión que tiene carácter metacognitivo.

La información a la que tenemos acceso es una enorme telaraña que puede encadenarse en una interlinealidad infinita. Las hiperconexiones permiten una continua elección de senderos que hacen que el camino de cada uno sea singular pues da respuesta concreta a una necesidad particular. Así, cada sujeto puede construir su propio modo de conocimiento modulando el multidimensional acceso a la multiinformación.

Como se afirmó en los párrafos anteriores convertir estas potencias en construcciones singulares depende en gran parte del modo y el papel con que el docente se acerque y ayude en el acercamiento. Hablamos de una acción educativa que colabore en la autoconstrucción de mentes creativas en el acceso a la información y comunicación.

Los objetivos básicos son entonces la formación de criterios y capacidades para las elecciones y selecciones, en un proyecto que hoy visualizamos como de imprescindible formación permanente.

¿Existe una nueva visión de los procesos de enseñanza y aprendizaje?

La nueva visión de los procesos de enseñanza y aprendizaje, se basa en los requerimientos formativos de una sociedad de la información que aprovecha las funcionalidades que las TIC acercan a toda la comunidad. La consolidación de esta visión requiere:

A esta sociedad que denominamos del conocimiento (enfatizando la importancia de la elaboración de conocimiento funcional a partir de la información disponible), tenemos que añadir la sociedad del aprendizaje (aludiendo a la necesidad de una formación continua para poder afrontar los constantes cambios sociales) y la sociedad de la inteligencia (potenciada a través de las redes). Así, aparece una nueva forma de cultura, la cultura de la pantalla que, como decía Arenas (1991), se superpone a la cultura del contacto personal y la cultura del libro.

Además, junto al entorno físico material con el que interactuamos ahora tenemos el ciberespacio, un tercer mundo en el que podemos hacer casi todo lo que hacemos en el mundo real y a su vez nos permite desarrollar nuevas actividades, muchas de ellas enriquecedoras de nuestra personalidad y forma de vida (contactar fácilmente con foros telemáticos y personas de todo el mundo, localización inmediata de cualquier tipo de información, teletrabajo, teleformación, teleocio...).

¿De qué forma abordamos a las TICs como contenidos?

En primer término bajo la discriminación entre tecnología propia y apropiada de Beatriz Fainholc.

Luego, acercando la lógica de pensamiento que cada una de ellas plantea de forma tal que quienes aprenden puedan hacerlo desde cada una de las tecnologías, siguiendo el fractal de aprendizaje correspondiente.

Por último, respetando las reglas psicológicas de acercamiento a cada una acorde con la complejidad de estructura de pensamiento que requieren.

¿Qué acciones sería importante que realizáramos en este contexto?

Fundamentalmente aquellas que nos acerquen desde una visión crítica y colaborativa a las TICs. Algunas de ellas son:

Muchos de esos materiales podrían ser las propias producciones de los alumnos, como producto de una serie de buenas prácticas en el aula.

Como vemos este sendero didáctico, recién comienza, en nuestra navegación… apenas hemos soltado amarras.

 

BIBLIOGRAFIA