IV JORNADAS DE EDUCACIÓN A DISTANCIA MERCOSUR/SUL 2000
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EDUCACIÓN A DISTANCIA: CALIDAD, EQUIDAD Y DESARROLLO"
BUENOS AIRES, 21, 22, 23 Y 24 DE JUNIO DE 2000

 

LA PROBLEMÁTICA DEL CAMBIO DE LOS VALORES EN LA FORMACION DE ADMINISTRADORES EN PROGRAMAS DE EDUCACION ABIERTA Y A DISTANCIA PARA LA POSTMODERNIDAD ORGANIZACIONAL

José Gpe. Vargas Hernández
Centro Universitario del Sur
Universidad de Guadalajara-México

Introducción

El cambio continuo que todo lo modifica es el signo de los tiempos actuales. Este cambio constante arrastra la transición de las organizaciones modernas hacia las manifestaciones de la postmodernidad, las cuales se expresan en los comportamientos individuales que se integran mediante procesos tecnológicos en las estructuras mismas. Dos nuevas variables entran en escena para definir la postmodernidad de las organizaciones: su complejidad y la incertidumbre de los ambientes en que se encuentran inmersas.

El ritmo de este cambio organizacional dramático se acelera cada vez exponencialmente, dejando como consecuencia una enorme inseguridad humana ante la rigidez de las estructuras de las instituciones económicas, sociales, políticas, culturales, etc., que resultan incapaces de absorber las incertidumbres derivadas de los cambios y dificultan, en vez de facilitar, la adaptabilidad de las personas y entorpecen el aprovechamiento de los beneficios que pueden derivarse de la gran ola de la revolución tecnológica de la información, la cual se ha convertido en un movimiento autotransformante y transformatorio de las oportunidades de desarrollo y progreso humano. Si bien se incrementan estas oportunidades, también resulta evidente el aumento de fenómenos amenzantes que profundizan los sentimientos de fragilidad e inseguridad humana, las cuales propician la inestabilidad que alienta las asechanzas y peligros para la misma supervivencia del género humano.

El administrador del futuro, el futuro de la administración

El problema para que, tanto los individuos como las organizaciones, aprovechen las oportunidades y tomen las ventajas que proporciona este ritmo de cambio acelerado se reduce a su control y manejo, el cual encuentra su fundamento en la premisa de la planificación de los cambios, como el sustento teórico del desarrollo de la organizaciones que aspiren a la transición hacia los nuevos tiempos marcados por la postmodernidad. Las transiciones organizacionales responden a las expresiones actuales de las tendencias hacia la globalización e internacionalización de los mercados, las cuales se han apropiado de los avances que la revolución tecnológica-informática le proporciona, mientras que en la base misma cada vez la sociedad es más activa, más participativa y más exigente de mejores condiciones y mayores exigencias de desarrollo humano y calidad de vida: mayor justicia social, formación de culturas que respeten las diversidades y propicien su solidaridad y reconozcan los derechos humanos.

La formación de un profesional en administración que tome en consideración no solamente el énfasis de la currícula tradicional, que se ha dado en la asimilación de conocimientos de la tecnología administrativa, sino también del desarrollo de las habilidades y destrezas requeridas para la implementación instrumental de los cambios; pero, sobre todo, la formación del administrador profesional que responda eficazmente con las actitudes y los valores que fundamenten su practica para enfrentar los retos que demandan los requerimientos de las situaciones derivadas de un medio ambiente caracterizado por ser complejo e incierto.

En vez de desarrollar su trabajo -haciéndolo mejor, para llegar a ser más conocedores y habilidosos- tendrán que ser logradores o conseguidores. Habrán de ser capaces de buscar y comandar recursos, determinar estrategias y romper limitaciones para implementarlas. En vez de concentrarse en el uso consistente de sistemas de administración, políticas y reglas de la compañía y enfocarnos a altos estándares, se convierten en operativos: operadores con un conjunto de valores, principios y modelos, pero operadores a pesar de todo, motivados por voluntad y habilidad para lograr.

Es razonable preguntar: "¿lograr qué?", pero la respuesta a esto descansa en el futuro; este futuro que, sin duda, incluirá los medios para hacer mejor uso de cualquier recurso disponible para nosotros, para mejorar la calidad de vida y, por lo tanto, nuestro crecimiento y desarrollo.

El administrador del futuro claramente tiene que ser, como se dijo anteriormente, un buen operador, una persona motivada que puede obtener y controlar recursos de clase para lograr resultados, un administrador altamente desarrollado y altamente autoconfiable. Esta persona se puede encontrar entre los graduados de altos rangos de las Universidades. Hasta que las Universidades puedan de nuevo enseñar una teoría de acción, no se puede "encontrar" a este desarrollado ser humano, de tal manera que se tiene que "hacer". En otras palabras, el desarrollo de los administradores va a llegar a ser, mucho más que una necesidad de sobrevivencia como lo es ahora.

En este diagrama se sumarizan algunas maneras en las cuales el futuro puede ser visualizado:

MACRO

Cambios en el medio ambiente mundial de la comunidad de negocios resultados de:

MICRO

Impacto en los administradores individuales que conduce a:

IMPLICACIONES FUTURAS

Acercamiento alternativos para los administradores:


Mejoramiento de pro ductividad de los negocios

Sobrecarga de información
Demanda por una más grande absorción continuada del conocimiento

Educación continua local / distancia formal / informal

Globalización de las relaciones de los negocios

Comprensión del tiempo

Concentración en el desarrollo de personal

Cambios económicos y Tecnológicos

Cambios rápidos de dirección y estilos organizacionales fluidos

Cambios en las carreras
Retiro tempranos

Turbulencia

Requerimiento de cambio para los asesores administrativos
Más grandes y tempranas responsabilidades

Actividades reducida / sin movimiento


Hablar del desarrollo de administradores implica un cambio en la educación, de tal forma que ésta sea el resultado de experiencias, no de adiestramiento de la memoria. La educación deberá ser un proceso creativo-innovador (que algunos futurologos identifican como el rasgo característico de una nueva fase de la revolución tecnológica que vivimos en nuestros días), en el que el administrador logre desarrollar confianza, ideas, comunicación e interacción.

Las Compañías japonesas llevan a la practica el siguiente proceso, según Raymond (1988):

1) Lo que ha aprendido y hacia dónde puede llevar este conocimiento.

2) Cómo el conocimiento anterior podría incorporarse y aplicarse al marco de un nuevo puesto.

3) Cómo puede mejorar una situación nueva al seguir adelante.

Este proceso debería ser incorporado también a nuestras organizaciones, pues con él no solo se está aprendiendo en forma constante, sino que también se esta pensando y aumentando el conocimiento base, todo el tiempo, así como aplicando nuevos conocimientos al mismo, y avanzando hacia el liderazgo. Lo anterior nos ayuda a manifestar que la educación debe existir para la realidad y para el futuro.

Desde un punto de vista organizacional, se necesita tener una mayor demanda de administradores que sean capaces de cooperar, con habilidades de liderazgo. Desde el punto de vista individual se tendrá más autoactualización.

Por lo anteriormente señalado, es evidente la existencia de una inevitable revolución en las prácticas administrativas que tiene impactos globales y que modifica todas las variables organizacionales: comportamientos, estructuras y tecnologías. A la generación actual se le llama educada en los "teclados".

Una de las formas para incrementar el acervo de esas prácticas administrativas son los esquemas de aprendizaje a distancia que están desarrollando hasta el nivel donde las habilidades de la administración pueden ser autoenseñadas. Con el uso de material especial de texto, ejercicio y videos, la responsabilidad de aprendizaje puede ser ampliamente transferida. Experimentos han mostrado que el contacto del tutor puede ser exitosamente designado fuera de los programas y que las asignaciones de tareas pueden ser determinadas de tal manera que la autoevaluación es posible.

Con la implantación de la telemática, se adecuó la educación al cambio constante que se está operando en las organizaciones, dando lugar así a que esta ya no se centren en las relaciones preestablecidas entre el maestro y alumno y se ponga mayor énfasis en el vinculo que se da entre la información que recibe el alumno y este, con lo que se redefine el proceso de aprendizaje.

La falta de interacción personal puede ser una deficiencia, pero al mismo tiempo puede ser reemplazada por las técnicas modernas interativas de video. Esto permite al usuario ver eventos administrativos en la pantalla y luego preguntar, explorar, responder y decidir viendo los resultados de sus conclusiones desplegadas enfrente de él. Esto es parecido a un simulador de vuelos donde los pilotos de entrenamiento pueden probar sus habilidades de vuelo sin riesgo. El administrador puede probar diferentes métodos en alguna problemática sin exponerse, y en un corto espacio de tiempo.

Con la educación a distancia se da la transferencia del control del proceso de enseñanza-aprendizaje al individuo; éste decide qué necesita conocer y luego hace el mejor uso de los recursos de aprendizaje disponibles para él.

Al desarrollarse la tecnología, la educación continua es impulsada cada vez más y diseñada por el individuo adecuándola a sus propios deseos y necesidades y motivando así su autodesarrollo. Algunos acercamientos de este autodesarrollo están empezando a emerger.

Estos novedosos desarrollos de educación a distancia están operados sobre bases globales. Instituciones de educación a distancia ganarán, al tener una audiencia en todo el mundo, pero tendrán que seguir vinculándose con esta audiencia de países extranjeros, por medio de consultores.

Por supuesto, una de las mejores maneras de aprender en la actualidad es haciendo. Un poco menos drásticos son los esquemas de aprendizaje activo, donde los ejecutivos conducen proyectos especiales, ya sea dentro de sus propias áreas o en cualquier otra parte, como un proceso planeado de exposición. Estos esquemas que han estado con nosotros por varios años tienen también la ventaja del valor del proyecto y la prueba de la audacia de los administradores. Estos proyectos pueden involucrar acción individual o conducir a un proyecto de equipo, usualmente de una naturaleza multidisciplinaria.

En el pasado, el tiempo tomado para obtener experiencia y madurez ha hecho a la administración una provincia de hombres más viejos, cuyas energías y fuerzas de creatividad están inevitablemente debilitándose.

Uno tiene solamente que mirar hacia atrás para ver que los hombres jóvenes han sido capaces de crear cuando una oportunidad ha llegado a las personas de gran talento. Los jóvenes profesionales ejecutivos, con una cultura urbana, entrenados en universidades privadas, también conocidos como los "yuppies", son los que más rápidamente están asimilando los avances tecnológicos e incorporándolos a las prácticas directivas y administrativas de las organizaciones.

Para estar acorde con los cambios actuales las organizaciones, no solo deben incorporarse a la tecnología sino que los individuos deberán tener un cambio mental como un cambio en las relaciones organizacionales, y deberá haber un cambio en el estilo de administración.

La incorporación de la tecnología a las prácticas directivas y administrativas y el uso de la telemática hacen posible que las organizaciones estructuren sus esquemas administrativos más acorde con las necesidades y condiciones socioeconómicas del país, y con ello se mejora la posición competitiva frente al nivel internacional. Lo anterior ha dado como resultado la vinculación de los profesionales administradores con los sectores productivo y social.

Concluyendo, los administradores del futuro tendrán que ser agentes del desarrollo de las organizaciones a las que se integren, deberán ser líderes creativos e innovadores con una clara conciencia de su responsabilidad social, con una disciplina fuerte de trabajo, con una formación académica de alto nivel, y deberán saber apreciar los valores culturales y sociales de diversos países.

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