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LA EDUCACION A DISTANCIA:
RESPUESTA A LAS CRECIENTES
DEMANDAS EDUCACIONALES PARA EL DESARROLLO RURAL
Jaime A. Viñas-Román
Instituto Interamericano de Cooperación para
la Agricultura (IICA)-República Dominicana
Introducción
Reconocemos que la educación constituye
un derecho básico de todas las personas (jóvenes y
adultas) y un instrumento fundamental que permite incorporar
conocimientos, transmitir y transformar los valores
culturales y enriquecer las acciones sociales, económicas,
políticas, de tal manera que se prepare a las personas para
construir una sociedad más equilibrada y justa.
Indudablemente que para construir y
desarrollar esta sociedad más equilibrada y justa, tenemos
que crear, primero, una sociedad más educada, más
entrenada y con una capacidad de entender y apreciar la
importancia de los valores morales y fundamentales del ser
humano. La educación es la piedra primordial de la justicia
social. Sólo el hombre y mujer educados son capaces de
comprender, aceptar y propiciar la construcción de una
sociedad más justa. Las sociedades más equilibradas y
justas de América Latina y el Caribe son también las más
educadas. En las menos educadas, proliferan la injusticia y
la marginación social. Todo lo anterior, tiene profunda
aplicación en las sociedades rurales de nuestros países.
Las sociedades rurales de América Latina
y el Caribe están, en su conjunto, transitando rumbos que
ya las están sacando del aislamiento de otras épocas y las
conducen a un ritmo nuevo en el cual la participación
cercana, tanto en la vida nacional como internacional, sobre
todo en la esfera del cercano mundo interamericano, ha de
ser condición imprescindible. De ahí que sea oportuno
preguntarnos en qué forma la educación, como proceso
social nivelador, y la escuela, como institución, han de
tomar puestos en una avalancha poderosa que está aquí para
quedarse en el medio rural.
Como institución y procesos educadores,
la pregunta vital no puede ser otra que reflexionar con
absoluta sinceridad, aparte de innegable urgencia, cuál ha
de ser la forma de educar a los habitantes del medio rural
sin distingo ni discriminaciones. Es indudable que la
calidad de la educación no puede ser soslayada en todo este
proceso, y las mejores esperanzas en pro de la excelencia
educacional deben ser mantenidas de manera constante.
Apertura de oportunidades educativas para
el medio rural y su desarrollo mediante programas de educación
formal y a distancia.
La apertura de oportunidades educativas a
los sectores rurales que sufren de mayores déficits
requiere de un esfuerzo creativo para promover la utilización
de aquellos agentes, mecanismos, procesos e instrumentos
educativos, tanto convencionales como renovados, con mayor
potencial para la introducción de innovaciones y cambios
educacionales.
Indudablemente, estamos frente a
problemas fundamentales de la educación latinoamericana.
Sabemos que áreas urgentes hay muchas, pero si analizamos
la situación sin sesgo alguno, tenemos que considerar a los
sectores rurales como los más deficitarios dentro de los
procesos relacionados con el desarrollo nacional; por tanto,
deben recibir el más decidido y amplio apoyo para lograr un
desarrollo rural equiparable con el urbano. Hoy en día, se
recomienda una acción simultánea de modalidades formales y
no formales para la educación dirigida al desarrollo
nacional con énfasis en lo rural.
Los procesos educacionales en los países
de América Latina y el Caribe han estado mayoritariamente
regulados por las modalidades formales de la educación,
casi siempre rígidas y convencionales. Sin embargo, desde
hace un tiempo, han estado floreciendo en nuestros países
diferentes modalidades de educación que se apartan de los
programas tradicionales rígidos, con docencia de aula y
pizarrón, en los cuales la interacción profesor-alumno ha
constituido la base del proceso educacional. Presenciamos cómo
la educación clásica es sacudida, y profundas
transformaciones ocurren en estos procesos formadores. Este
cambio ha sido abonado gracias al empuje de la comunicación
radial, televisiva, impresa, informática y electrónica. La
tendencia, en las próximas décadas, es seguir aumentando
en importancia, cantidad y calidad de usuarios estas nuevas
modalidades.
En las últimas décadas la educación a
distancia -tanto a nivel básico, secundario y
universitario- ha comenzado a imponerse en muchos países
latinoamericanos y caribeños, siguiendo los modelos de la
"Open University" inglesa y la Universidad a
Distancia Española. Ambas han constituido excelentes puntos
de partida para que estos procesos se difundan por América
Latina y el Caribe con demanda y excelentes resultados,
sobre todo en los ambientes urbanos.
En todos estos esfuerzos educativos e
innovadores, se han incluido renglones variados del quehacer
educacional, tales como básicos, medios, vocacionales,
superiores, científicos, humanísticos, políticos, económicos,
agrícolas, ecológicos, pecuarios, pesqueros, forestales,
industriales, artesanales, técnicos, tecnológicos, etc.,
así como también estudios sobre las reglas del mercado de
producción y de trabajo.
En la actualidad, todavía, las
actividades educacionales en el medio rural de nuestros países
no han estado suficientemente vinculadas entre ellas ni
orientadas plenamente hacia su desarrollo. Es indispensable
vincular la educación de los jóvenes con la de los
adultos, en un contexto de educación permanente, por la
sencilla razón de que unos y otros están llamados a vivir
juntos en el mismo medio, y los esfuerzos de unos no tienen
que ser desalentados por los demás; al contrario,
permanentemente apoyados.
También, hay que vincular íntimamente
las actividades de formación con los objetivos del
desarrollo social y económico, así como las actividades
agrícolas relacionadas con diversos programas educativos,
tanto de naturaleza general como técnico-profesional que se
lleven a cabo.
Esta vinculación es esencialmente
importante para jóvenes y adultos en conjunto, ya que sus
resultados dependen, en primer término, de una acción de
formación masiva en el medio rural dirigida tanto a los
productores como a los demás habitantes que escojan
actividades no agrícolas, importantes y necesarias éstas
para el desarrollo integral de la zona y de todos sus
residentes, tales como las diferentes áreas
correspondientes a los servicios y actividades vocacionales.
De ahí, la importancia de estudios de investigación para
determinar las necesidades de educación permanente y de los
métodos que se aplicarán para mejorar aptitudes, así como
vocaciones en general.
De modo más general, conviene recordar
el peso de la formación y la información en la expansión
socioeconómica de nuestros países. La cultura intelectual
y la económica están íntimamente vinculadas y han de
respaldarse mutuamente para contribuir al progreso. La
cultura no puede florecer en una economía paralizada y, a
su vez, la economía no puede progresar si la cultura
languidece.
Nuevas orientaciones sobre la estructura,
contenidos y métodos de la educación para el medio rural y
su desarrollo
Esta educación debería considerar para
toda la población rural, además de las formas
escolarizadas, las extra escolares de educación básica,
vocacionales y laboral que atendiesen esencialmente los
aspectos de salubridad, nutrición, vivienda, cultura,
trabajo, tecnología, así como otros aspectos también
prioritarios para la elevación de sus niveles de vida.
Esta educación deberá estimular la
comprensión del propio medio y de las soluciones de sus
problemas, así como desarrollar en los educandos la
capacidad para interpretar objetiva y provechosamente su
mundo. También, deberá capacitarlos para una mejor
utilización de los recursos disponibles y para el disfrute
pleno de los bienes que ellos produzcan. No olvidar que toda
la educación para el desarrollo del medio rural debe estar
integrada con los planes de desarrollo regional y nacional.
Entre las nuevas orientaciones a tener en
cuenta sobre la estructura, contenidos y métodos deberían
tenerse, como principales, las siguientes:
Concebir la educación para el medio
rural integrada, principalmente, por modalidades
educacionales básicas; y las de tipo extraescolar
adaptadas a las condiciones de vida de la población y a
la atención de sus necesidades prioritarias, siempre
dentro de un concepto de educación permanente. La
resultante de tal concepción podría dar lugar a tipos de
educación muy diferentes de los tradicionalmente
considerados. Este sería el caso de la educación a
distancia.
Asociar la educación a distancia y la
problemática del medio rural. Consecuentemente, adecuar
los contenidos y, en general, muchas de las actividades
educacionales a dicha problemática y a los propósitos
del desarrollo integrado del medio rural. Siendo el
trabajo en el sector agropecuario uno de los elementos básicos
de dicho desarrollo, la educación a distancia deberá
realizarse en estrecha vinculación con aquél sin
menospreciar ni excluir los otros sectores del desarrollo
rural.
Impulsar una nueva formación y
capacitación de los educadores (docentes y
administradores) para que estén en condiciones de
comprender el desarrollo integrado del medio rural y de
participar activamente en él como animadores y
motivadores de iniciativas comunitarias.
Dentro de la orientación integradora,
el educador no podrá tener el perfil tradicional que le
ha habilitado solamente para actividades docentes en el
aula. Será necesario definir distintos perfiles a partir
de funciones de animación, promoción y docencia
propiamente dichas.
Hay que vincular toda la educación
rural con la política de desarrollo que cada país
promueva, tanto en el sector oficial como en el privado.
Al habitante rural, joven y adulto, hay que enseñarle
nuevas disciplinas, como la administración y la gestión
de la explotación agropecuaria, así como las
correspondientes a las nuevas áreas de los servicios,
zonas francas, parques industriales, turismo, hoteles,
comercialización, etc. También, deben tenerse en cuenta
las actividades correspondientes a la educación
vocacional y/o técnico-profesional.
Los habitantes del medio rural deberán,
además, aprender a ser personas modernas, creativas,
innovadoras que sepan expresarse como ciudadanos
conscientes y preparados en todos los aspectos de la vida
futura.
Debido a las precisiones dadas al
respecto en documentos preparados por destacados
consultores de UNESCO, OEA, Banco Mundial, AID, BID, IICA,
FAO y otros organismos internacionales, no insistiremos en
la utilidad de la información y la comunicación a través
de sus diferentes medios impresos, radiales, televisivos,
electrónicos, virtuales, etc. como instrumentos para
movilizar y capacitar los recursos humanos.
La comunicación y la información entre
los hombres y mujeres desempeñan, hoy, un papel
preponderante, especialmente para el medio rural, en la
transmisión de conocimientos, la difusión del progreso
científico, técnico y tecnológico y en la apertura al
mundo.
La comunicación puede facilitarse con
una información adecuada, utilizándola como vehículo o
medio apropiado para la educación del habitante rural, lo
cual estimularía e incitaría a las colectividades rurales
a que desempeñen un papel más activo y fructífero en el
desarrollo social y económico de la región. La educación
a distancia podría ocupar un lugar destacado como medio
para la transmisión de conocimientos con el fin de alcanzar
resultados positivos que se traduzcan en recursos humanos
rurales aptos y preparados para enfrentar el atraso, la
ignorancia y la pobreza, y contribuir, de este modo, al
desarrollo de su medio.
IV. La educación a distancia para el medio
rural de América Latina y el Caribe
Preámbulo
La demanda social de oportunidades
educativas entre la población rural ha experimentado un
crecimiento sin precedentes y se ha convertido en una de
las tendencias más trascendentales de los últimos años,
con signos de seguir aumentando en el mediano y largo
plazo.
Un análisis cuidadoso del problema nos
indica que este incremento sostenido de la demanda de
educación no ha ido creciendo en forma similar a la
oferta. Por consiguiente, se deben evaluar las necesidades
reales de aprendizaje y las respuestas dadas hasta hoy, ya
sea en forma tradicional o mediante innovaciones
educativas, lo cual nos lleva a hacernos las siguientes
preguntas: ¿Qué capacidad de respuesta a las crecientes
necesidades de educación tenemos en nuestras
instituciones? ¿Cómo podría la educación participar más
activamente en el desarrollo rural de nuestros países?
Al tratar de contestarnos estas
preguntas, nos encontramos con una tendencia educativa no
tradicional que se ha venido consolidando durante los últimos
30 años sobre la base de estudio independiente o
autoaprendizaje: la Educación a Distancia. En esta
nueva oferta educativa, el centro de atención se está
moviendo del educador hacia el educando; en otras
palabras, nos estamos moviendo de un paradigma centrado en
las funciones y actividades de los maestros, hacia un
paradigma donde el estudiante construye su aprendizaje con
el maestro, que actúa como facilitador.
Cuando el centro del proceso es el
docente, éste estimula en los estudiantes las respuestas
deseables para él. Por lo tanto, se les enseña lo que el
docente, un poco desconectado de la realidad y, sobre
todo, de las demandas laborales, cree que deben saber.
En educación, el concepto de distancia
se establece a partir de la separación entre el aula
tradicional, basada en la omnipotente presencia física
del docente en muy cara infraestructura escolar, y el
estudio independiente en el cual el estudiante interactúa
con el docente por medio de materiales impresos o medios
electrónicos, sistema que respeta la educación como un
proceso individual donde cada persona alcanza sus propios
niveles de logro.
La consolidación de los sistemas de
educación a distancia es un hecho comprobable en los
inicios del nuevo siglo; sin embargo, como toda innovación,
ha despertado interrogantes, uno de los cuales pregunta si
esta alternativa puede cumplir su función de atender a
crecientes necesidades de educación y contribuir
efectivamente al desarrollo rural de nuestros países.
La competitividad y la búsqueda de
mayor productividad son tendencias que cubren, en la
actualidad, a toda América Latina y el Caribe. Aceleran,
sin duda, el cambio de métodos en la producción y las
demandas educativas, así como en las formas de
enfrentarlas. A su vez, el mayor uso de tecnología exige
nuevas destrezas y, por tanto, nuevas demandas educativas,
las cuales afectan a todos los habitantes del medio rural
en el desarrollo de su pensamiento creativo, ya que tales
demandas, basadas en la solución de problemas como la
competitividad, productividad, comercio internacional y
protección del medio ambiente, entre otras, han venido
limitando seriamente el desarrollo rural de nuestros países.
En este nuevo paradigma de la educación
a distancia, el docente debe emplear su energía como
facilitador de un proceso que permita al estudiante
identificar lo que está dispuesto a aprender dentro de
una gran variedad de recursos. Esto fomentará su
independencia e intensificará los medios de comunicación
e información que le den la oportunidad de aprender lo
que es importante para él y poder, así, contribuir a su
desarrollo personal, de la región y de su país.
Muchos de los problemas relacionados
con la salud, la urgencia de mejorar los sistemas de
producción agrícola y animal, la protección del medio
ambiente son problemas que han demostrado no tener ninguna
solución si no están incluidos entre las nuevas demandas
de la educación. En los sistemas educativos
tradicionales, estos asuntos son manejados en forma teórica,
muchas veces desconectados de la realidad. Dentro de la
educación a distancia, el estudiante goza de gran autonomía.
Una amplia libertad de elección, dada por las
combinaciones de estudios independientes, cursos,
actividades, trabajos de campo y otros le permite
organizar su aprendizaje en su propio medio con una mejor
relación entre teoría y realidad, condición difícil de
lograr en un aula tradicional.
Los procesos de educación a distancia
han venido creando las condiciones para que los
estudiantes puedan realizar su aprendizaje en forma autónoma
y significativa, por lo que:
Cada individuo aprende diferente y a
diferentes ritmos.
El aprendizaje es significativo
cuando se conecta con la realidad del campo de trabajo o
la vida cotidiana.
Se aprende para la vida y no para
aprobar un curso.
Todo lo anterior permite la revisión,
estudio, análisis y relación con los materiales de
instrucción al interactuar con los medios, con sus compañeros
y con sus tutores.
El rol del docente en la educación a
distancia para el desarrollo rural
En este moderno paradigma el docente
adquiere una nueva dimensión: la de facilitador del
aprendizaje de los estudiantes. A pesar de que este
innovador enfoque promueve el estudio independiente, de
ninguna manera significa que el estudiante actuará por sí
solo. Por el contrario, el docente realizará una mediación
pedagógica entre él, el alumno y los medios. Por lo
tanto, el docente adquiere un nuevo rol:
Facilitar experiencias significativas
de aprendizaje.
Establecer una nueva relación más
horizontal entre él y sus alumnos.
Facilitar situaciones de aprendizaje
que favorezcan la relación con el medio.
Algunas de las funciones que el docente
deberá fortalecer en este nuevo rol serían las
siguientes:
Orientación de los estudiantes hacia
el logro de los objetivos.
Establecer acciones de motivación
constante para que el estudiante encuentre estilos de
aprendizaje adecuados a sus características
individuales.
Brindar retroalimentación constante
sobre el avance de los estudiantes aclarando dudas,
utilizando materiales de aprendizaje no convencionales,
así como medios de comunicación electrónicos
convencionales y no convencionales, tales como el teléfono,
el correo electrónico y la red Internet, que le darán
gran capacidad de comunicación con sus alumnos.
El rol de los medios en la educación a
distancia para el desarrollo rural
En el sistema tradicional de educación
no se enseña a utilizar los medios de comunicación. Los
estudiantes escuchan la radio, ven la televisión u hojean
los periódicos, pero, salvo en contadas excepciones, no
se les enseña a analizar los mensajes y a utilizarlos
correctamente. Tanto en la educación general básica,
educación media, formación profesional, así como en el
nivel universitario en sus diferentes dimensiones, la
utilización de los medios de comunicación social ofrece
posibilidades inagotables. Existe toda una gama de
materiales didácticos al servicio de la enseñanza que el
docente debe ir descubriendo e introduciendo en función
de las posibilidades técnicas del centro educativo y de
los estudiantes.
Puesto que la calidad de la educación
a distancia se basa en una serie de unidades didácticas
que usarán los alumnos como fundamento principal de su
aprendizaje, estas unidades deberán ser cuidadosamente
planeadas para desarrollarse con comunicación de dos vías:
por un lado, el estudiante va a disponer de un medio
escrito que tiene presencia permanente, le libera de la
relación espacio-tiempo del aula y le permite profundizar
en sus estudios. Por otro lado, el docente va a tener la
oportunidad de interactuar con él para ayudarle a
alcanzar los objetivos, resolver dudas sobre contenidos y
ayudar en la resolución de casos de estudios concretos,
los cuales se deben presentar para apoyo del aprendizaje
por medios impresos, electrónicos y encuentros
docente-alumnos.
Este medio escrito (unidad didáctica)
no puede ser un libro de texto tradicional, concebido para
servir de apoyo a las explicaciones del docente en clase.
Por ello, la unidad didáctica se convierte en un
instrumento de comunicación entre el estudiante, el
docente y el entorno. Respecto de los medios electrónicos
de comunicación, el docente dispone de una gran variedad
de acuerdo con la ubicación de los estudiantes en su
medio. Así, por ejemplo, el teléfono y la radio tienen
gran cobertura en las zonas rurales. En la actualidad, la
telefonía sigue ofreciendo un gran potencial para
establecer una excelente relación entre el docente y el
estudiante; sin embargo, la radio, especialmente para
zonas rurales, ofrece grandes posibilidades. A manera de
ejemplo, la radio ofrece un complemento didáctico
mediante entrevistas, reportajes, programas culturales y
programas técnicos. La televisión ofrece la posibilidad
de acceder a reportajes científicos en diferentes áreas,
como ciencias, artes y letras.
Modernamente, ha hecho su aparición la
telemática, que es un proceso de integración tecnológica
entre la informática y las telecomunicaciones. Esta unión
ha permitido el envío de opciones educativas a grandes
grupos sociales mediante la videoconferencia, técnica que
consiste en agrupar dispositivos e integrarlos en un
sistema modular para la transmisión de imágenes y
sonidos, en tiempo real, en salas debidamente
acondicionadas. De este modo, se logra romper la barrera
del espacio, puesto que es posible interactuar entre
sitios remotos. Un docente o especialista tiene, así, la
oportunidad de llegar a mayores audiencias en tiempo real
y con total interacción entre regiones de un país, entre
países y de un continente a otro continente.
¿Qué tecnología es la mejor para un
programa de educación a distancia para el desarrollo
rural?
Aunque la tecnología juega un rol
importante en el ofrecimiento de programas de educación a
distancia, los educadores deben mantener su atención
focalizada en los resultados educativos, no en la tecnología
utilizada. La clave para una efectiva educación a
distancia para el desarrollo rural debe estar enfocada en
las necesidades de los participantes, en los
requerimientos de los contenidos y en los obstáculos
afrontados por los educadores antes de seleccionar un
sistema para la entrega educativa. Típicamente, este
enfoque sistemático resultará en una combinación de los
medios educacionales, cada uno al servicio de un propósito
específico. Por ejemplo:
Un fuerte componente de materiales
impresos puede proveer muchos de los contenidos básicos
instruccionales con la forma de textos preparados
especialmente para la modalidad a distancia, junto con
materiales de lectura y con las tareas a ejecutar
diariamente.
Conferencias interactivas por audio,
vía telefónica, radial o televisivas pueden proveer un
tiempo real de interacción cara-a-cara o voz-a-voz.
Estas constituyen, también, una vía para incorporar
particpantes invitados y expertos en los diversos
contenidos de los programas.
Videos pre-grabados pueden, también,
ser usados para presentar clases con un contenido
orientado visualmente.
Conferencias mediante computadoras y
correo electrónico pueden ser utilizadas para enviar
mensajes, asignación de tareas, así como otras
comunicaciones dirigidas a uno o muchos estudiantes. Es
posible, también, emplear medios para incrementar la
interacción entre los estudiantes.
Asimismo, el fax puede ser útil para
distribuir tareas y asignaciones de trabajo, anuncios de
último minuto, recibir presentaciones escritas de los
estudiantes y para proveer instrucciones y reacciones de
último momento.
Sin excepción, los programas de
educación a distancia para el desarrollo rural deben
comenzar con el planeamiento cuidadoso focalizado en los
requerimientos de los cursos y las necesidades de los
estudiantes y de la región. La tecnología apropiada sólo
puede ser seleccionada una vez que estos elementos hayan
sido comprendidos en detalle. No hay misterio alguno sobre
la vía de un efectivo desarrollo de programas de educación
a distancia. Estos no suceden espontáneamente,
evolucionan a través de un trabajo arduo y esfuerzos de
muchas personas y organizaciones. De hecho, el éxito de
todo programa de educación a distancia descansa en los
esfuerzos, consistentes e integrados, de los estudiantes,
profesores, facilitadores, personal de apoyo y
administradores. Y todo esto debe ser entendido a la
perfección a la hora de diseñar un programa de educación
a distancia para el desarrollo rural.
Conclusiones
Cuanto más crezca la demanda de educación,
tendremos que ofrecer más oportunidades educativas en forma
no tradicional para el medio rural y su desarrollo.
La educación a distancia se perfila como
una excelente oportunidad para el desarrollo rural, ya que,
en muchos países, se ha dado una seria disminución de las
ofertas del sistema educativo formal, (presencial), y un éxito
limitado en cuanto a su cobertura a causa, entre otras
variables, de una severa falta de fondos para el desarrollo
de infraestructura escolar tradicional y pago de recursos
humanos.
El potencial de oportunidades que ofrece
la educación a distancia para desarrollar el
auto-aprendizaje, el desarrollo del pensamiento crítico y
la solución de problemas permite presentar esta modalidad
como una real oportunidad de generar egresados que puedan
integrarse al desarrollo rural de nuestros países.
Los programas de educación a distancia
tienen la virtud de responder a necesidades reales de las
zonas rurales, en donde los programas de educación
tradicional, (formal), presentan graves limitaciones de
infraestructuras y de recursos humanos calificados para esta
educación.
La creación de sistemas de educación,
centros y universidades dedicadas exclusivamente a la
educación a distancia ha tomado gran auge. Las evaluaciones
parecen indicar que el crecimiento de las necesidades
educativas está encontrando respuesta en esta alternativa
para América Latina y el Caribe.
La opción de la educación a distancia,
como ha ocurrido en países desarrollados y en vías de
desarrollo de Europa y Latinoamérica, se nos presenta,
ahora, como una alternativa válida para dar oportunidad de
educación a los habitantes de las zonas rurales de nuestros
países, así como para responder a las múltiples
necesidades mencionadas a lo largo de esta presentación. En
consecuencia, este proceso social transformador a distancia
podría convertirse en vehículo importante para la formación
de los recursos humanos calificados que son requeridos para
el desarrollo rural latinoamericano.
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